"Somos del Cartel Jalisco": así intentaron extorsionar a una familia de San Ramón
Los sospechosos exigían el pago de ₡3 millones a cambio de liberar a un integrante de la familia.
Lo que comenzó como una aparente venta de queso a través de Marketplace terminó convirtiéndose en una experiencia de terror para una familia de San Ramón de Alajuela, víctima de un presunto intento de secuestro virtual.
Según relataron los afectados, los supuestos clientes los contactaron para realizar una compra de productos y, en un inicio, la negociación transcurrió con normalidad.
Sin embargo, cuando llegó el momento de concretar la entrega, los compradores solicitaron reunirse en un sitio alejado. Fue entonces cuando comenzó la extorsión.
Amenazas y exigencias de dinero
Una vez en el lugar acordado, los delincuentes empezaron a realizar llamadas y enviar mensajes intimidatorios.
Durante una llamada, uno de los sujetos incluso afirmó pertenecer al Cartel Jalisco Nueva Generación, con el objetivo de generar miedo entre las víctimas.
Los sospechosos exigían el pago de ₡3 millones mientras afirmaban que mantenían retenido a un integrante de la familia.
Angustia por pérdida de contacto
La situación se agravó cuando una joven perdió comunicación con su padre durante varios minutos.
Según explicó la familia, el hombre decidió apagar su teléfono luego de recibir las amenazas, sin informar de inmediato su ubicación, lo que alimentó la preocupación y la sensación de que efectivamente podía estar ocurriendo un secuestro.
Ante la incertidumbre, los familiares contactaron al Sistema de Emergencias 9-1-1, que coordinó el envío de varias patrullas al lugar.
Era un secuestro virtual
Poco después, la familia logró confirmar que el hombre se encontraba a salvo y que todo se trataba de un intento de extorsión mediante la modalidad conocida como secuestro virtual.
Este tipo de delito consiste en hacer creer a las víctimas que un familiar se encuentra retenido o en peligro para presionarlas a entregar dinero en corto tiempo.
OIJ alerta a emprendedores
Las investigaciones determinaron que las llamadas y mensajes provenían de un número internacional con origen en Colombia.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) advierte que emprendedores, comerciantes y trabajadores independientes suelen convertirse en objetivos frecuentes de este tipo de estafas debido a la exposición de información de contacto en plataformas de venta por internet.
Según datos de la policía judicial, entre enero y setiembre de 2026 se contabilizaban 120 denuncias por secuestro virtual y delitos similares de extorsión.

