Por Christian Montero 27 de enero de 2017, 14:00 PM

El contacto visual que tuvo la única sobreviviente de la masacre en Liberia con el asesino, es uno de los principales insumos que tuvo la policía para realizar el retrato hablado.

Este recurso lo usan las policías del mundo desde 1885 y fue creado por el francés Alfonphe Bertillón.

De acuerdo con un experto esta herramienta es de gran ayuda, pero tiene ciertos inconvenientes.

Por ejemplo, que la víctima podría magnificar el rostro del sujeto y alterar algunos rasgos faciales.

Esa posible alteración de la percepción de la víctima podría repercutir en el hecho de que mucha gente reporte haber visto al sujeto en diversos lugares.

Otro detalle que se debe tomar en cuenta es que las percepciones de la afectada y el dibujante pueden variar de algún modo, el resultado final del retrato.

El experto agrega que en caso de que una persona reconozca o se tope con el asesino, lo mejor es guardar distancia y no hacer algún movimiento que pueda alertar al sujeto.

Una situación similar ocurrió esta semana cuando unos policías se toparon al presunto asesino de un pulpero oriental, quien al ver a los uniformados se asustó e intentó huir.

Desde que la policía judicial divulgó el retrato del autor de la masacre recibió más de 50 informaciones sobre el supuesto paradero del asesino.

Este viernes el Ministerio de Seguridad desestimó una versión de que el sujeto habría sido visto en barrio San Jorge de Upala.

Las autoridades piden prudencia a los ciudadanos y que se abstengan de divulgar fotos, montajes o informaciones que puedan alarmar a la población.