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El Ministerio de Seguridad Pública fue señalado por la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) y el movimiento Rescate Nacional, grupos que advirtieron la supuesta infiltración de policías durante la protesta de este lunes en Casa Presidencial. Según dicen los denunciantes, "fueron enviados para generar caos".

Wálter Quesada, secretario adjunto de la ANEP, asegura que el ministro Michael Soto debe de dar explicaciones sobre este hecho. 

“Esto tiene la intencionalidad de desprestigiar el movimiento patriótico que se ha venido realizando desde hace varios días a lo largo y ancho de Costa Rica. El ministro tiene que decirle a los costarricenses cuál es la intención que se persigue con la infiltración de estas personas y por qué razón los infiltran para promover el caos”, dijo Quesada.

Por su parte, el grupo Rescate Nacional se refirió el tema en su página de Facebook. 

“Está 100% comprobado que hubo un grupo de personas infiltradas como ‘manifestantes’ para provocar caos y desorden social, para manchar la marcha pacífica y crear confusión en la sociedad. No más engaños, no más abusos, nos quieren ver la cara. Ya despertamos y vamos con todo”, indicó el movimiento.

Expertos

Teletica.com conversó con los expertos en seguridad Gerardo Castaing, Juan José Andrade y Álvaro Ramos sobre las acciones policiales registradas en las últimas horas.

Para Gerardo Castaing, la actividad de ayer (lunes) responde a la inquietud de un grupo de personas por la situación social, económica y política del país. La intención original, según el grupo, era protestar contra las disposiciones del Gobierno de crear más impuestos.

“La actitud de la policía tiene que ser de protección y defensa, en este caso hay que hablar de dos agresiones: la defensiva y ofensiva. El problema es que, en un momento dado, la línea emocional de policías y manifestantes se dispara tanto que tanto los pasivos como activos empiezan a tener un nivel igual de actividad emocional. En muchas ocasiones, la policía utiliza un recurso a nivel de inteligencia de infiltrar agentes para tratar de tener el control”, comenta Castaing.

Señala, además, que el uso de agentes infiltrados es normal, antiguo y en Costa Rica se usa siempre en las distintas huelgas.

“Un agente de inteligencia o infiltrado debe establecer quiénes son los líderes que incitan a la violencia y actos agresivos contra la policía, debe conocer exactamente cuáles son sus funciones y ejecutarlas. Si hay un agente infiltrado que sobrepasa las instrucciones y se vuelve un agresor para legitimar la acción violenta de la policía, esto ya tendría una causa penal”, comentó.

Considera también que la situación del país es inédita. “Estamos pasando por una pandemia que nos está afectando psicológica, social y económicamente, paralelo a esto se establecen impuestos, donde el pueblo se siente agredido”, agregó.

Por su parte, Juan José Andrade, exdirector de la Fuerza Pública, asevera que dentro de las policías hay labores de inteligencia.

“Hay labores de inteligencia entre las policía y no sé si en este caso los habrían puesto. Cuando se menciona a una persona como infiltrada se tiene que tener claro que es alguien que se mete de afuera para que averigüe”, indica.

Según Andrade, cuando no hay una posición oficial se pueden hacer un montón de conjeturas y hasta se podría pensar que son cuerpos de inteligencia o funcionarios de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS).

Álvaro Ramos, otro de los expertos en seguridad consultado por Teletica.com, afirmó que el uso de inteligencia policial y humana para efectos policiales es legal. Se da para recabar información policial en todo lo que sucede en un área extensa, donde hay un fenómeno de bloqueos o manifestaciones.

“A los infiltrados no les interesa el tema de fondo, en el caso policial les interesa la ubicación de armas de fuego, cocteles molotov, armas contundentes como macanas hechas de metal, entre otras cosas. Esto es lo que les interesa valorar realmente y, si se pone muy violento, el interés para los comandantes es identificar a líderes que impulsan los hechos vandálicos para capturarlos”, añade.  

Ramos cree y está seguro de que la parte de asesoría es la que está fallando en Presidencia y no la policía.

“Es la decisión política la que falla. Hay que buscar ya una tregua porque el próximo enfrentamiento podría tener muertos y armas de fuego. Esto es inaceptable en un régimen democrático”, concluyó.