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El director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Wálter Espinoza, asegura que este caso fue asumido por la Policía Judicial el pasado jueves 11 de junio luego de que los familiares de Luany Salazar Zamora interpusieron la denuncia por desaparición.

Fue el sábado por la mañana cuando el OIJ recibió información de que la joven de 23 años de edad estaba retenida en un precario de Curridabat y aún con vida.

Según las autoridades, una vez puesta la denuncia inició el análisis del entorno de la persona y, a partir de ahí, comenzó la investigación.  

“El OIJ de La Unión de Cartago se trasladó al sitio donde se indicaba que probablemente se iba a pedir algún tipo de canje por su libertad. Todo el sábado se estuvo rastreando el precario y se entrevistó a comerciantes y vecinos porque la información recibida era razonable y tenía indicios de que podría ser veraz”, dijo Espinoza

Ese mismo sábado, la policía judicial se comunicó con la mamá de Luany para explicarle el trabajo que estaban realizando.

“La policía judicial sí estaba tomando el caso con seriedad, hablamos con la progenitora de Luany y con su mejor amiga para recabar más información que ayude con la investigación. Al caso se le está dando toda la atención; las desapariciones que ingresan al OIJ son múltiples e incontables y la mayoría de ellas se resuelve”, señala Espinoza.

Siguiendo con el proceso de investigación, este lunes el OIJ llegó hasta un taller en San José donde encontró un celular que en apariencia pertenecía a la joven.

Sin embargo, en horas de la noche el hermano de la desaparecida ingresó a una vivienda que está cerca de donde vivía con su madre y en donde fue vista por última vez el martes 9 de junio.

En el patio de esta vivienda, el hermano de Luany la encontró dentro de una bolsa, enterrada y sin vida.

El OIJ indica que aún no se puede confirmar que el cuerpo sea de Luany, pero es casi un hecho que lo sea. Están a la espera de los resultados de las pruebas científicas.