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El Ministro de Seguridad afirma que el país está atado de manos para expulsar a personas indeseables.

Mata aseguró que dos meses atrás advirtió el peligro que representaba el grupo vinculado al libanés Elías Akl quien fue ejecutado frente a una escuela en Escazú.

Según el ministro, la detención de varios sujetos el 30 de marzo en Llorente de Tibás frente a un bar, a quienes decomisaron 15 armas de fuego, encendió las alertas.

Uno de los detenidos en esa ocasión fue el guardaespaldas del libanés Ángel Blanco Hidalgo, abatido en el ataque de este lunes.

Pese a ese hecho, los hombres fueron liberados.

Los hermanos Akl huyeron de Canadá tras agredir en un bar a un guarda y estaban en Costa Rica desde el 2011.

El ministro asegura que las leyes migratorias del país, facilitan que permanezcan personas cuestionadas en otras naciones permanezcan acá.

El máximo jerarca policial lamenta que el trámite de expulsión del país para personas no deseadas, sea engorroso.

El hermano del libanés asesinado fue detenido en el aeropuerto Juan Santamaría cuando intentaba huir con un pasaporte canadiense falso y permanece a la orden de la fiscalía.