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El alcalde de Cartago, Mario Redondo, aseguró que su patrimonio personal no se ha incrementado desde que asumió el puesto en la Municipalidad de Cartago.

Esas fueron sus declaraciones antes de ingresar a la audiencia de medidas cautelares del caso Diamante, que este jueves llega a su tercer día.

"Si la gente revisa mi patrimonio va a ver que solo tengo una casa, que estoy pagando porque tiene una hipoteca, y dos carros: el más reciente un modelo 2014, el otro de mi esposa es mucho más viejo. Nunca he estado en esto para enriquecerme, nunca", expresó Redondo.

Tras ser liberado, ayer, el jerarca dio una escueta declaración: dijo que él no prometió contratos a la empresa constructora MECO. Hoy se presentó al Juzgado Penal de Hacienda y la Función Pública y, antes de entrar, amplió algunas de sus impresiones. 

"Hace cuatro meses, que surgió algo, mandamos a publicar en la página web de la municipalidad todos los detalles del cartel de licitación al que se ha hecho referencia aquí, para que se viera que yo no participé en ninguna parte de ese cartel. Las especificaciones técnicas las definió alguien antes de que yo ingresara", expresó este jueves.

Redondo defendió su trabajo en el gobierno local y reveló que "tiene deseos de hablar", aunque no brindó más detalles por recomendación de su abogado. "Esto es lo más doloroso, no imaginan, yo no le deseo esto a nadie. El dolor, desde el lunes a las 7 a. m. hasta ayer, es el dolor más profundo", manifestó el alcalde investigado.

¿Va a renunciar? "No, no. Sinceramente, yo en esta vida estoy para servir, lo he hecho toda mi vida. Desde muy joven me involucré para servirle a la gente, la gente más humilde. Si yo sintiera que, definitivamente, he incurrido en alguna situación anómala que impidiera mi ejercicio, pues bien, pero en este caso no", respondió a los periodistas.

Señalamientos

El informe policial del caso Diamante plantea que Mario Redondo, antes de ocupar la silla de alcalde, ya conversaba con un funcionario de MECO para "descarrillar" a funcionarios municipales y lograr así licitaciones en beneficio de la empresa.

“Mario Redondo, en una conversación con Abel González, gerente de la empresa MECO, le mencionó que a algunas personas de proveeduría les daba miedo tomar ciertas acciones y que él iba a tratar de descarrilar la situación apenas se pueda. Además, González le ofreció a Redondo cualquier tipo de colaboración para lo que requiera”, señala el informe.

La investigación judicial también indica que Redondo le dijo al gerente de MECO que, cuando entrara como alcalde, iba a cambiar al proveedor.

“Utilizando la superioridad de su puesto para evitar que el cartel pasara, Redondo conversó con los personeros encargados de las enmiendas y les solicitó que el cartel saliera hasta dentro de dos semanas, momento en el cual Mario Redondo tomara su puesto como alcalde”, agrega el documento de OIJ.

La Fiscalía solicitó contra este y otros cinco alcaldes las siguientes medidas cautelares: suspensión del cargo por ocho meses, impedimento de salida del país, firmar ante el despacho y no comunicarse con testigos.

En el caso Diamante, las autoridades investigan los aparentes delitos de tráfico de influencias, cohecho, malversación de fondos, incumplimiento de deberes, asociación ilícita y penalidad del corruptor en perjuicio de los deberes de la función pública.