Hermano de hombre desaparecido en playa Palo Seco: "No sé ni cómo estoy vivo yo"
Lo que comenzó como un paseo de pesca terminó en una tragedia para una familia de San Vito de Coto Brus.
Nelson Salazar no recuerda muy bien la hora. Solo recuerda que fue por la tarde y la única imagen que tiene en su memoria es ver la espalda de su hermano Heiner junto a la de su tío pescando con normalidad a la orilla de la desembocadura en playa Palo Seco en Parrita, Puntarenas.
Después de eso, todo fue caos. No lo recuerda bien, pero cree que una ola grande socavó la tierra blanda donde estaba Heiner y este cayó al agua.
“Yo no tengo seguro si fue una ola o qué pasó, pero él cayó al agua y la corriente lo arrastró”, recordó.
Recordando las dificultades de su hermano por problemas en sus músculos luego de luchar contra la leucemia, Nelson se lanzó al agua sin pensarlo para intentar rescatarlo.
Pero la corriente fue tan fuerte que en un abrir y cerrar de ojos lo perdió de vista.
Las corrientes los separaron: a Nelson lo llevaron hacia la derecha, mientras que su hermano Heiner fue arrastrado hacia el lado contrario.
El hermano explicó que la marea estaba bajando y que las corrientes eran fuertes. La situación le impidió llegar hasta Heiner.
“Después las corrientes me agarraron y cada vez estaba más largo. Después dejé de verlo. Yo no sé ni cómo estoy vivo yo, duré casi tres horas saliendo del agua. El mar me llevó adentro al punto que la costa casi ni se veía. Uno se siente impotente, no puede hacer nada y ahora estoy vivo de milagro”, relató.
Un paseo que habían planeado para compartir
Nelson contó que el viaje surgió como una oportunidad para distraerse y pescar. Aunque no acostumbraban salir con frecuencia, decidieron aprovechar el tiempo libre y trasladarse a la costa junto con un tío.
Los tres familiares tienen vínculos con la zona sur del país: Heiner era vecino de San Vito de Coto Brus, donde lo conocían con cariño como “Maluco”. Por su parte, Nelson vive en Palmar Sur y su tío reside en Paso Canoas.
“Él era una persona muy positiva, muy valiente, de muchas cualidades y muy querido en el pueblo”, mencionó.
La pesca era una de las aficiones de Heiner, aunque, según su hermano, no siempre tenía la oportunidad de practicarla como le habría gustado.
Durante el viaje conversaban y bromeaban sobre Monstruos del Río, un programa de televisión que a Heiner le gustaba mucho.
La búsqueda continúa
Tras la desaparición, familiares y equipos de emergencia se mantienen atentos a las labores para localizar a Heiner.
Nelson indicó que durante la noche del sábado las condiciones impidieron realizar una búsqueda más activa en el mar. El domingo, las labores se intensificaron y se sumaron distintos colaboradores.
Además de la Cruz Roja Costarricense y Guardacostas, personas de la zona han apoyado el operativo por su conocimiento del lugar. También se utilizó un dron para intentar localizar al desaparecido, mientras la familia esperaba la incorporación de un grupo de apoyo conocido como Baquianos del Sur.
Un hombre que enfrentó dificultades de salud
Heiner tiene 49 años, dos hijas y dos nietos, uno de ellos recién nacido. Su hermano lo describió como una persona valiente, que aprendió a caminar pese a las secuelas físicas que le dejó un tratamiento contra la leucemia años atrás.
A pesar de las dificultades para caminar, trabajó durante años como salonero y se esforzó por mantener su independencia.
Su hermano también contó que, hasta hace unos cuatro meses, Heiner tenía un trabajo, pero posteriormente quedó desempleado.
“Desde que yo salí de ahí, lo primero que dije es que si Dios me hizo el milagro de salir, sé que él lo va a tirar, pues yo francamente a donde estuve no creí jamás volver a hablar con nadie”, expresó.
Mientras continúan las labores de búsqueda en playa Palo Seco, la familia permanece en la zona a la espera de noticias sobre su paradero.




