“Fue una de las emergencias más peligrosas de los últimos años”: Bomberos explican cómo se originó incendio en Santa Ana
Los equipos de emergencia explicaron que la rápida actuación evitó explosiones que podrían afectar hasta 100 metros.
La noche de este sábado, una fuga de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en la planta Blue Flame, ubicada en Pozos de Santa Ana, desató un incendio de gran magnitud, que implicó un amplio despliegue del Cuerpo de Bomberos y de la Cruz Roja para controlar la emergencia.
La magnitud del fuego y las densas nubes de humo fueron visibles desde varios puntos de la localidad. Por el riesgo de explosión, las autoridades establecieron un acordonamiento de aproximadamente un kilómetro alrededor de la planta mientras se controlaba la situación.
Según información de las autoridades, la fuga se produjo en un cilindro con capacidad de 58 000 litros, lo que complicó las labores de control y requirió el despliegue de numerosos recursos.
"Fue una de las emergencias más complejas y peligrosas que se ha atendido en el país en los últimos años", indicó el Cuerpo de Bomberos.
Incluso señalaron que la rápida actuación evitó un BLEVE, un tipo de explosión que ocurre cuando el líquido dentro de los tanques se calienta tanto que se convierte en gas y el contenedor ya no puede contener la presión. Este tipo de explosión, provocada únicamente por el calor y el fuego, puede extenderse hasta 100 metros a la redonda.
Cómo se originó la emergencia
El Director del Cuerpo de Bomberos, Héctor Chaves, explicó que el incendio se produjo por un error humano durante la operación de trasiego de gas:
“Mientras se trasladaba gas desde un camión cisterna al tanque principal, el camión arrancó estando aún conectada la manguera. Esto generó una nube de gas que alcanzó una fuente de ignición y provocó una gran deflagración. La combustión hizo que las válvulas de alivio de los tanques se dispararan debido al aumento de temperatura interior”, explicó Chaves.
El director de Bomberos explicó que en la operación participaban tres trabajadores de la empresa, quienes afortunadamente no resultaron afectados.
Para contener la emergencia, se realizaron extensiones de agua a larga distancia para enfriar los tanques y cerrar las válvulas de alivio.
Chaves agregó que “los hidrantes de la zona no respondieron”, por lo que tuvieron que bombear agua desde diferentes lugares, lo que complicó inicialmente la operación.
Sobre la emergencia, explicó que parte de la complejidad es que también debía trabajar con los tanques que no estaban directamente involucrados en el incendio pero que corrían riesgo de explosión por la radiación del calor, por lo que fue necesario enfriarlos y controlar la fuga de gas.
Una vez controlado el fuego, los equipos se concentraron en asegurar la fuga para evitar un nuevo incendio. Aunque los gases se dispersan rápidamente, en el punto de fuga había alta concentración, lo que obligó al personal a actuar con precaución extrema.
Para atender la emergencia, los bomberos desplegaron 15 unidades extintoras y alrededor de 50 personas, incluyendo paramédicos, la unidad de materiales peligrosos y un amplio grupo de voluntarios.
“Estos hombres y mujeres (voluntarios) dejaron todo para acudir al sitio con sus propios carros y hasta motocicletas para apoyar la operación… gracias a todo su trabajo se lograron salvar vidas y proteger propiedades”, destacó el Cuerpo de Bomberos.
Mientras tanto, la Cruz Roja desplegó 8 vehículos de emergencia y 20 cruzrojistas para apoyar la operación.

