Fiscalía acusa a ocho personas por homicidio de primos en bar de Heredia
La Fiscalía Adjunta de Heredia presentó la acusación y solicitó la apertura a juicio.
El Ministerio Público formalizó cargos contra ocho personas por el homicidio de dos primos en un bar de Heredia.
La Fiscalía Adjunta de Heredia presentó la acusación y solicitó apertura a juicio contra 11 personas en total, vinculadas con la muerte de Jorge Barboza Abarca, de 33 años, y Carlos Alberto Barboza Chacón, de 32.
De acuerdo con la acusación, a ocho imputados se les atribuyen dos delitos de homicidio calificado por hechos registrados el 7 de febrero de 2025 en el extinto bar Dudes, ubicado en Heredia. Las personas señaladas por estos cargos son identificadas con los apellidos Segura, Rodríguez, Bravo, Rodríguez, Díaz, Palacios, Serna y Herrera.
En el mismo expediente figuran otras tres personas a quienes se les atribuye el delito de favorecimiento real, que según la normativa nacional se configura cuando existe colaboración para ocultar rastros del hecho delictivo. Esta conducta es atribuida a Segura, hermano de uno de los sospechosos de los homicidios, así como a Guzmán y Potosme.
"De la totalidad de imputados, cinco cumplen prisión preventiva como medida cautelar. Se trata de Segura, Rodríguez, Rodríguez, Díaz y Bravo. El resto enfrenta el proceso penal cumpliendo otro tipo de medidas", indicó el Ministerio Público.
La causa se encuentra a la espera de que el Juzgado Penal de Heredia resuelva la solicitud de apertura a juicio.
Los primos Barboza fueron asesinados dentro de un bar en Heredia, entre la noche del 6 y la madrugada del 7 de febrero de 2025 durante una riña, al parecer, por temas pasionales.
Luego del pleito, según dice en el expediente del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), los cuerpos de los primos fueron introducidos en un congelador, mientras el principal sospechoso del doble homicidio supuestamente pagó a varias personas para que excavaran una fosa de metro y medio dentro del local donde después los lanzaron y localizados días después tras un allanamiento.
Además, al parecer el sospechoso le pagó a un técnico para borrar los videos de las cámaras de vigilancia del bar donde quedó plasmado todo el hecho.
El principal sospechoso luego huyó a Nicaragua a esconderse; sin embargo, fue detenido mientras caminaba por Managua, dos semanas después de estar en fuga.

