“Envió una ubicación en medio de la nada”: Fotógrafa cuenta cómo evitó secuestro virtual
Franciny Mena hizo público el caso en redes sociales, con el objetivo de que otros colegas y trabajadores independientes no caigan en la trampa de los delincuentes.
Una fotógrafa denunció haber sido víctima de un intento de secuestro virtual y alertó que los delincuentes, al parecer, se enfocan en trabajadores independientes.
Lo que comenzó como una aparente oportunidad laboral terminó revelando una modalidad delictiva cada vez más frecuente. La profesional recibió por WhatsApp una solicitud urgente para cubrir una fiesta de 15 años de un día para otro, bajo el argumento de que el proveedor contratado había sufrido una emergencia (ver video adjunto de Telenoticias).
“Empezamos a notar algunas alarmas o alertas, empezando porque el número del que nos escribieron no era un número nacional, sino extranjero. Y aunque esto no es completamente anormal, sí es diferente a lo usual, porque es alguien que no conoce mucho de la zona, no sabe dónde se encuentran los salones de eventos y demás; entonces se le pone un poquito más de atención. Esta persona tenía una necesidad muy grande de que le contestáramos rápido, tanto que, mientras estábamos conversando por WhatsApp, también nos hacía una llamada”, contó Franciny Mena, fotógrafa.
La insistencia, la premura y, sobre todo, la ubicación enviada para la supuesta sesión fotográfica despertaron sospechas. Ante esas señales, ella y su equipo decidieron rechazar el trabajo. Sin saberlo en ese momento, esa decisión evitó que se convirtiera en una víctima más.
“El último mensaje que nosotros tenemos con esta persona es pidiéndole la ubicación del lugar del evento. Me envió a mí una ubicación vía Google Maps y cuando abro la ubicación y acerco el punto, me doy cuenta de que es un punto en medio de la nada”, agregó Mena.
Días después, otros colegas recibieron mensajes con el mismo discurso, el mismo tipo de evento y el supuesto inconveniente con el proveedor. En esos casos, aceptaron brindar el servicio y fueron víctimas de un secuestro virtual.
La fotógrafa optó por hacer pública su experiencia para alertar a otros trabajadores independientes que, como ella, dependen de servicios a domicilio.
“Muy preocupada de ver que no es una situación aislada: después de que subo el video a redes para tratar de hacer conciencia, que la gente esté informada, me doy cuenta en los comentarios que es una situación regular, no solo con fotógrafos, sino personas que se dedican a otros servicios”, terminó la denunciante.
De acuerdo con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), los trabajadores de pequeñas empresas suelen ser blanco de este tipo de delincuentes. El método consiste en contactarlos para un servicio, citarlos en un lugar determinado y, una vez allí, realizarles una llamada en la que les indican que están secuestrados.
Los criminales amenazan con que están vigilados y que hay un francotirador cerca, con el fin de exigir dinero directamente a la víctima o contactar a sus familiares para solicitar un rescate.
Las autoridades insisten en que la mejor defensa es la prevención y recomiendan que, ante cualquier intento de este tipo, se interponga la denuncia ante el OIJ.

