Por Eric Corrales 30 de octubre de 2026, 10:24 AM

Un menor de edad, de apellido Campos Marín, fue detenido por las autoridades judiciales el jueves por la tarde como sospechoso de participar en el ataque armado que dejó sin vida a una mujer embarazada, a su bebé en gestación y a un hombre, dentro de un bar ubicado en el sector de El Cocal, en Puntarenas.

La detención se relaciona con los hechos ocurridos la noche del martes 5 de mayo de 2026, cuando dos sujetos armados ingresaron al establecimiento y dispararon contra varias personas que se encontraban en el lugar.

De acuerdo con el reporte del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el ataque ocurrió pasadas las 9:30 p. m. En el sitio murió un hombre de 33 años, de apellido Montiel, quien presentaba heridas de bala en la cabeza y el abdomen.

Además, la mujer de 28 años, de apellido Elizondo, fue trasladada en condición crítica a un centro médico, donde posteriormente se confirmó su fallecimiento. La víctima tenía aproximadamente cuatro meses de embarazo, por lo que su bebé también murió.

Un tercer hombre resultó herido durante el tiroteo, aunque este fue reportado  como fuera de peligro.

La mujer fue identificada como Joselyn María Elizondo, vecina de Barranca, en Puntarenas. Era madre de dos menores de edad y trabajaba como salonera en el establecimiento donde ocurrió el ataque.

Por este mismo caso, las autoridades ya habían detenido a otro hombre, mayor de edad, conocido con el alias de “Martín”, quien permanece en prisión preventiva.

La muerte de Joselyn generó consternación entre sus familiares y allegados. Su abuelo, Gerardo Matarrita, la describió como una joven alegre, trabajadora y con proyectos para su futuro.

“Para mí ha sido una excelente muchacha, desde chiquita era muy feliz, para ella la vida era muy importante. Ahora en estos momentos ella aspiraba por tener ilusiones, estaba estudiando y esperaba tener su casa propia”, expresó.

Matarrita también había mencionado su molestia por comentarios que surgieron sobre el trabajo de su nieta en el bar y señaló que ella laboraba para sacar adelante a sus hijos.

“Hay comentarios que dicen que por qué ella trabajaba en el bar, pero esas personas no saben la situación de la familia y ella trabajaba para sus hijos porque aquí en Puntarenas no hay empleo”, dijo a Telenoticias en aquel entonces.

Por su parte, Jacqueline Mora, amiga de la víctima, recordó a Joselyn como una mujer luchadora, dedicada a su familia y con muchas ilusiones por el bebé que esperaba.

“Era una persona que no se metía con nadie, era muy de su casa. Ella luchaba, trabajaba por sus hijos y por su mamá. Ella no quería trabajar, pero lo hacía por su familia y estaba ilusionada por su bebé que venía en camino y además porque le iban a dar su casita”, relató.

El caso continúa bajo investigación judicial para determinar la participación de los sospechosos y esclarecer las circunstancias del ataque armado.

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