El empresario Carlos Solano, exesposo de Lynda Díaz, fue condenado a 28 años de cárcel y al pago de 25 millones de colones por abusar sexualmente de su hija Lindaliz.

El juicio se realizó la tarde de este martes y la condena fue simplificada a 12 años prisión. Al empresario se le colocó una tobillera electrónica mientras la sentencia queda en firme.

Teletica.com conversó con Fabio Oconitrillo, abogado de Lynda Díaz, quien aseguró que se logró comprobar que se cometieron abusos en reiteradas ocasiones.

“Se encontró responsable de una serie de abusos sexuales y tentativa de violación, los hechos ocurrieron en un periodo de 6 años, inició cuando Lindaliz tenía 6 años y se extendió hasta los 13 años”, comentó Oconitrillo.

El abogado de Díaz mencionó que este fue un proceso desgastante para Lindaliz, quien ha tenido que estar viniendo a Costa Rica a rendir su declaración varias veces. Ella vive actualmente en Los Ángeles.

“Rescatamos que con esta sentencia se hace una especie de reivindicación y reconocimiento a víctimas de abuso sexual de que pueden obtener justicia cuando han sido, tiempo atrás, sujetas de abuso sexual por parte de su padre biológico y deciden revelar ese secreto algunos años después”, agregó el licenciado.

Además, motivó a todas aquellas personas víctimas de abuso sexual a denunciar los hechos en el país y que sigan un procedimiento que, aunque es desgastante, logren ver la luz al final de túnel.

“El tribunal reconoció que realmente ella ha sido víctima de un abuso, no habría razón para pensar que ella denunciara a su papá biológico por algo que no fuera cierto”, concluyó el abogado.