Un enfrentamiento a balazos entre policías y traficantes de medicamentos fue la causa del impacto de bala que recibió el edificio del Servicio Fitosanitario del Estado este miércoles por la noche.

En este inmueble, funcionarios de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) realizan pruebas de COVID-19 a transportistas, residentes y nacionales.

“Luego del enfrentamiento, pudimos determinar que uno de los proyectiles disparados por los presuntos delincuentes había impactado en una ventana de las instalaciones del Servicio Fitosanitario, las cuales son utilizadas para realizar los tamizajes de los camioneros que ingresan al país”, señaló Allan Obando Flores, director de la Policía de Fronteras.

Oficiales de la Policía de Fronteras y de la Fuerza Pública patrullaban la línea fronteriza cuando se percataron de la presencia de cuatro personas que estaban ingresando a territorio nacional y, cuando les piden detenerse, huyen entre disparos hasta suelo nicaragüense.

“Los contrabandistas dejaron abandonados varios sacos con mercadería y se logró determinar que se trataba de un cargamento de cerca de 18 mil unidades de diversos fármacos, en su mayoría antibióticos, analgésicos y vitaminas, entre otros medicamentos”, agregó Obando.

Además, dejaron tirados 70 kilogramos de pinolillo, 50 kilos de almidón de yuca, siete galones de miel de abeja, 10 bolsas de churros artesanales, 20 kilogramos de cuajada, 50 sobres de café y un cargamento de ropa y tenis.

Lo incautado tiene un valor aproximado de 10 millones de colones.

Cerca del Río Sapoá, los oficiales lograron detener a uno de los sospechosos, el cual es un extranjero en condición migratoria irregular.

Todo lo decomisado quedó en manos de las autoridades para su debida destrucción.