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Luego de estar luchando por su vida durante cuatro meses, este jueves la pequeña Valentina logró “graduarse” y dejó la Unidad de Cuidados Críticos Neonatales del San Juan de Dios.

“Celebramos su egreso, su vida, es una graduación porque la niña aprendió a respirar, a comer, creció en nuestra unidad, egresa con 2.500 gramos. Nos sentimos felices porque es un gran logro de esta pequeña guerrera”, dijo la enfermera Anny Miranda.

De acuerdo con los datos ofrecidos por la Caja, la niña nació el 18 de diciembre de 2020, a las 26 semanas de gestación (aproximadamente seis meses), con un peso de 1.000 gramos. Para su atención requirió de moderno equipo tecnológico y de todo el recurso humano del servicio de Neonatología.

La neonatóloga Mitzila Reyes, explicó que dos terceras partes del tiempo de internamiento de Valentina fueron en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales.

La especialista agregó que la pequeña requirió de mucho soporte con equipo de asistencia ventilatoria, monitores de sus signos vitales, entre otros, y de un amplio equipo de profesionales de la salud formado por Neonatología, Enfermería, Pediatría, médicos generales, terapistas respiratorios, terapistas físicos, audiología, trabajo social, cardiología, clínica de lactancia, entre otros.

“Nos sentimos felices por su egreso, quiero destacar que lo más importante fue la compañía de su mamá que estuvo con ella día, tras día, incluso hubo noches que tuvimos que llamarla de emergencia. 

"La graduación es representativa del primer gran logro de Valentina, porque la lucha continua, ahora los papás deben cuidarla en la casa, y adaptarse, porque la niña aún requiera atención médica, esta vez ambulatoria”, dijo la doctora.

Por su parte, Anny Miranda, enfermera jefa de la Unidad de Neonatología, explicó que a la madre de la pequeña se le capacitó en cuidados centrados en el desarrollo, donde aprendió a cuidarla y darle de comer, esto permite que pueda realizar con mayor tranquilidad esta transición del hospital al hogar.

Yumir Castellanos, madre de Valentina, comentó que fueron cuatro meses de larga espera y momentos difíciles, “doy gracias a Dios por el milagro que ha hecho en Valentina y a todo el personal del hospital que día a día puso toda su dedicación en ella, gracias”.

Un niño prematuro es el que nace de manera temprana, antes de las 37 semanas completas del embarazo. Dentro de esta clasificación se subdividen tres categorías en función al momento de su nacimiento: “prematuros extremos” son los nacidos con menos de 28 semanas, “muy prematuros” con edad gestacional entre 28 y 32 semanas y “prematuros tardíos”, los que tienen entre 33 y 36 semanas de edad gestacional.

En Costa Rica, cerca del 30% de las muertes infantiles obedecen a la prematuridad extrema.

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