Por Stefanía Colombari 23 de mayo de 2026, 8:00 AM

El cuerpo humano depende de una pequeña glándula para mantener en equilibrio funciones tan esenciales como el metabolismo, la temperatura corporal, el ritmo cardíaco y hasta el estado de ánimo. Se trata de la tiroides, una estructura ubicada en el cuello cuya alteración puede desencadenar múltiples enfermedades que, en muchos casos, pasan inadvertidas durante años.

De hecho, 6 de cada 10 personas ignoran cuando tienen un problema en esta glándula, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cual también estima que unas 750 millones de personas padecen algún trastorno tiroideo en el mundo.

En Costa Rica, las cifras reflejan una importante presencia del cáncer de tiroides, especialmente entre mujeres.

Datos de Globocan correspondientes al año 2022 indican que se reportaron 877 casos nuevos en el país. De ellos, 752 ocurrieron en mujeres, convirtiéndolo en el segundo cáncer más frecuente en esta población, únicamente superado por el cáncer de mama.

Por eso es que cada 25 de mayo, el Día Mundial de la Tiroides busca precisamente llamar la atención sobre estos padecimientos, que afectan a millones de personas en todo el mundo y que, con frecuencia, permanecen sin diagnóstico.

El cirujano de la Clínica de la Tiroides, Dr. Jorge Fallas, explica que las hormonas que produce esta glándula, las T3 y las T4, son indispensables para regular procesos vitales del organismo. Por eso, cuando existe un desequilibrio, las señales pueden manifestarse de distintas maneras y afectar tanto la salud física como la emocional.

“Sus síntomas son muy inespecíficos: cansancio, cambios en el peso, cambios en el humor, trastornos menstruales, pueden confundirse simplemente con el estilo de vida tan ajetreado que llevamos hoy en día,” señaló el Dr. Fallas. 

De estas enfermedades se desprenden distintos tipos de afectaciones. Algunas provocan una disminución en la producción hormonal, como ocurre en el hipotiroidismo, mientras que otras generan un exceso de hormonas, como sucede con el hipertiroidismo. También pueden presentarse inflamaciones de la glándula, crecimiento anormal del tejido tiroideo o aparición de nódulos.

En otros casos, el origen es autoinmune. Enfermedades como la tiroiditis de Hashimoto o la enfermedad de Graves se producen cuando el propio sistema inmunológico ataca la glándula tiroidea y altera su funcionamiento.

Aunque gran parte de estos padecimientos puede controlarse con tratamiento médico, el cáncer de tiroides continúa siendo la principal preocupación dentro de este grupo de enfermedades.

Especialistas consideran que el panorama podría ser aún mayor debido al subregistro existente en enfermedades tiroideas, ya que muchas personas nunca llegan a realizarse estudios que permitan detectar alteraciones hormonales o cambios en la glándula.

"La buena noticia es que si estas enfermedades se detectan a tiempo son tratables, inclusive la el cáncer de tiroides, que es la enfermedad más importante de todo el aspecto de enfermedades tiroideas, detectada a tiempo tiene un excelente pronóstico y un chance de curación muy alto", concluyó el especialista. 

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