¡Jóvenes en riesgo! Uso excesivo de audífonos acelera pérdida de audición
El uso prolongado y el alto volumen de estos dispositivos está provocando pérdida auditiva y tinnitus en adolescentes y adultos jóvenes.
El uso constante de auriculares se ha convertido en parte del día a día de la mayoría de las personas, sobre todo, de las más jóvenes, ya sea para escuchar música, usar videojuegos, estudiar o comunicarse. Esta práctica está generando consecuencias preocupantes para la salud auditiva: cada vez con mayor frecuencia, audiólogos reportan pérdidas de audición en edades más tempranas, asociadas principalmente a la exposición prolongada al sonido a través de dispositivos móviles.
“El problema no es solamente usarlos, sino hacerlo a volúmenes elevados y de forma prolongada”, explica Mauricio Aguilar Barboza, audiólogo y docente de la Universidad de Costa Rica (UCR).
El especialista advierte que los jóvenes pasan muchas horas al día expuestos al sonido mediante auriculares, lo que incrementa el riesgo de lesiones en el oído interno, especialmente cuando no existen pausas ni control del volumen.
Aguilar detalla que el daño ocurre cuando el sonido llega con demasiada intensidad a la cóclea, estructura encargada de transformar el sonido en señales para el cerebro. La Organización Mundial de la Salud ha advertido que millones de jóvenes están en riesgo por estos hábitos. Además, subraya que no solo importa el volumen, sino también el tiempo y la frecuencia de exposición diaria.
Escuchar música con un alto volumen durante periodos prolongados afecta directamente las células ciliadas del oído interno, esenciales para una buena audición. “Estas células no se regeneran en los seres humanos”, enfatiza el audiólogo. Al inicio, el daño puede pasar desapercibido o la persona puede acostumbrarse, pero con el tiempo la pérdida auditiva se vuelve evidente y permanente.

Entre las señales tempranas de alerta, Aguilar menciona zumbidos o pitidos frecuentes tras usar auriculares, dificultad para entender conversaciones —especialmente en ambientes ruidosos—, la necesidad constante de subir el volumen del televisor o una sensación persistente de oído tapado.
“Cuando estos síntomas aparecen, lo recomendado es consultar con un audiólogo lo antes posible, ya que una detección temprana puede marcar una gran diferencia”, afirma.
Para prevenir daños a largo plazo, el especialista recomienda seguir pautas sencillas como la regla 60/60: no superar el 60% del volumen ni usar auriculares por más de 60 minutos seguidos. También aconseja optar por dispositivos con cancelación de ruido, hacer pausas auditivas, evitar el uso de audífonos en ambientes muy ruidosos y realizar controles auditivos periódicos, incluso a edades tempranas.
“Con estos hábitos podemos cuidar la audición y disfrutar del sonido sin comprometer la salud auditiva a largo plazo”, concluye.

