Expertos alertan sobre formas más complejas de asma que afectan a pacientes en Costa Rica
Aunque la enfermedad puede controlarse en la mayoría de los casos, existe un grupo de personas que enfrenta síntomas persistentes y crisis respiratorias de mayor gravedad.
Costa Rica destaca entre los países con mayor prevalencia de asma, tanto en niños como en adultos, una condición respiratoria que afecta la calidad de vida de miles de personas y que, en sus formas más severas, puede convertirse en un problema de salud de alto impacto.
Se estima que entre el 25% y el 30% de la población costarricense sufre o sufrirá complicaciones relacionadas con esta enfermedad respiratoria. Aunque una gran parte de los pacientes logra mantener los síntomas bajo control mediante medicamentos inhalados y seguimiento médico adecuado, existe un grupo que enfrenta formas mucho más complejas de la enfermedad.
Entre ellas se encuentran el asma difícil de tratar y el asma severa, condiciones que requieren un abordaje más especializado debido a la persistencia de síntomas y al riesgo de sufrir crisis recurrentes.
La neumóloga Melissa Masís explicó que estas variantes pueden afectar significativamente la calidad de vida de los pacientes, limitando sus actividades diarias y aumentando la probabilidad de hospitalizaciones por exacerbaciones respiratorias.
El asma severa representa el nivel más grave de la enfermedad y suele mantenerse activa a pesar de tratamientos convencionales adecuados. Por esta razón, los especialistas insisten en la importancia de una valoración médica oportuna para identificar a quienes presentan este tipo de cuadros.
Los neumólogos coinciden en que, si bien el asma no tiene cura, sí puede controlarse de manera efectiva. La identificación temprana de pacientes con asma difícil de tratar o asma severa permite acceder a terapias más especializadas, mejorar el control de los síntomas y disminuir el riesgo de complicaciones graves.
La detección oportuna y un tratamiento personalizado son claves para que quienes viven con esta enfermedad puedan mantener una mejor calidad de vida y reducir el impacto que el asma tiene sobre su salud y bienestar.

