Estrés, pantallas y mala alimentación afectan la salud digestiva
Más allá de hablar únicamente de patologías, especialistas advierten que el estilo de vida moderno está impactando directamente la salud digestiva de la población.
Cada 29 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Salud Digestiva, una fecha impulsada por la Organización Mundial de Gastroenterología para generar conciencia sobre la importancia de cuidar el sistema digestivo y prevenir enfermedades gastrointestinales.
Más allá de hablar únicamente de patologías, especialistas advierten que el estilo de vida moderno está impactando directamente la salud digestiva de la población.
Factores como el estrés constante, el sedentarismo, el exceso de pantallas, las comidas rápidas y la falta de descanso han provocado un aumento en molestias digestivas y consultas médicas relacionadas.
La gastroenteróloga Carolina Gutiérrez, de la Clínica Equilibrium, explicó que el sistema digestivo suele ser uno de los primeros en reflejar el desequilibrio del cuerpo.
“El intestino y el sistema digestivo responden muchísimo al estilo de vida. Hoy vemos cómo el estrés, dormir mal, comer rápido, vivir acelerados y permanecer constantemente conectados terminan impactando síntomas como inflamación, acidez, dolor abdominal, estreñimiento o cambios intestinales frecuentes”, señaló.
Actualmente, existe mayor evidencia científica sobre la conexión entre el intestino y el cerebro, conocida como el eje intestino–cerebro, donde factores emocionales y mentales también influyen en la salud digestiva.
La especialista recalcó que cuidar la digestión no debería limitarse a tratar síntomas cuando aparecen, sino a construir hábitos conscientes y sostenibles en el día a día. Dormir bien, mantener actividad física regular, manejar el estrés, desconectarse de la tecnología y tener una alimentación equilibrada son claves para proteger la salud digestiva y prevenir enfermedades a largo plazo.
Los gastroenterólogos recuerdan que síntomas persistentes como inflamación frecuente, acidez recurrente, sangrado al evacuar, diarrea, estreñimiento o pérdida de peso sin explicación no deben normalizarse y requieren valoración médica.
Además, enfatizan la importancia de los chequeos preventivos, especialmente después de los 45 años o antes si existen antecedentes familiares o señales de alarma. Estudios como la gastroscopía y la colonoscopía permiten detectar enfermedades de forma temprana e incluso prevenir algunos tipos de cáncer digestivo.

