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Más de año y medio después de que el COVID-19 apareciera y afectara a millones de seres humanos alrededor del planeta, se ha determinado que el virus puede afectar el corazón de forma permanente, incluso después de haberse superado el periodo agudo de la enfermedad y haber sentido que sus síntomas característicos han disminuido o desaparecido, según National Library of Medicine.

¿Cómo puede saber una persona que ha tenido coronavirus si algunos de los síntomas persistentes o secuelas están relacionados con alguna enfermedad cardiovascular?

En el marco del Mes Mundial del Corazón, especialistas médicos de Bayer aclaran cuáles síntomas posteriores al coronavirus pueden llegar a indicar un verdadero problema cardíaco, cuándo se debe llamar a un médico y otros datos que todas las personas con efectos a largo plazo por el virus deben saber.

En Costa Rica, el infarto agudo del miocardio es la causa número uno de muerte con 1.342 decesos en 2019, de los cuales 826 fueron hombres y 516, mujeres. Además, las enfermedades cardiovasculares representan el 31% de las muertes en el país, según datos de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

Adicionalmente, la Caja invirtió cerca de ¢9,040 millones en la compra de medicamentos para la atención de enfermedades cardiovasculares.

¿Qué se sabe hasta ahora sobre posibles daños al corazón después de una infección por COVID-19?

Si bien el daño al miocardio (músculo del corazón) sigue siendo un área de debate, la incidencia de alteraciones cardiovasculares parece indicar una señal de alerta para los pacientes post-COVID-19.

Diversos estudios concluyen que, en su mayoría, el tipo de daño cardíaco más frecuente ha sido la inflamación del músculo cardíaco, también conocida como miocarditis, así como el revestimiento del corazón, conocido como pericarditis.

Los informes muestran que estos cambios en el sistema cardiovascular ocurren independientemente de si el contagio por coronavirus ha sido grave o si solo se han presentado síntomas leves. 

Esto significa que, incluso después de haberse recuperado de una infección, los pacientes deben tener cuidado, ya que es posible que tarden en recuperar su salud por completo. Por esta razón, se sugiere adoptar hábitos saludables para fortalecer su sistema.

¿Cuáles son los síntomas asociados a una cardiopatía derivada de un contagio por COVID-19? ¿Cuándo visitar a un médico?

La fatiga severa es común después de la infección por el coronavirus. Muchas personas experimentan dificultad para respirar, dolor en el pecho o palpitaciones frecuentes. Cualquiera de estos problemas podría estar relacionado con una enfermedad del corazón.

Sin embargo, también podría deberse a otros factores, incluidas las secuelas de una enfermedad con alta carga viral, la inactividad prolongada y pasar semanas convalecientes en la cama, lo que es característico del coronavirus, aseveró un estudio del Ministerio de Salud de Colombia.

Hemos visto que una infección puede manifestarse en el corazón a largo plazo, independientemente de la gravedad de la enfermedad, las condiciones preexistentes y la edad del paciente. 

Es por esto por lo que en caso de que estos síntomas persistan durante varias semanas y no parezcan mejorar, se debe visitar a un médico de cabecera para el seguimiento y tratamiento adecuado.

¿Existen opciones de tratamiento?

Es importante que aquellas personas que aún presenten secuelas por COVID-19 mantengan la calma y eviten realizar esfuerzo físico, ya que este puede prolongar el periodo de recuperación, revelan datos de Mayo Clinic.

La duración de una inflamación en el músculo cardíaco varía de un caso a otro. Sabemos que la duración de la enfermedad con otras inflamaciones virales en el miocardio es muy larga, pero puede normalizarse gradualmente con el tiempo.

¿Hay formas de protegerse contra los efectos a largo plazo del COVID-19 en el corazón?

Se ha observado que los pacientes que han tenido una carga viral baja y que tienen un sistema inmunológico saludable pueden hacer frente a la enfermedad bastante bien. 

Por otro lado, los diagnósticos indican que las personas que han presentado una carga viral completa ha sido producto de la falta de distanciamiento físico y el no uso del tapabocas en espacios masivos, de acuerdo con Journal of General Internal Medicine.

El fortalecimiento del sistema inmunológico con hábitos saludables es importante para prevenir los efectos del coronavirus. Sin embargo, también se debe recordar que el uso del tapabocas ayuda a reducir la carga viral y a prevenir una progresión grave de la enfermedad. 

Así mismo, es importante la prevención cardiovascular antes y después de haber padecido la enfermedad, para estar preparados o evitar más complicaciones.