Costa Rica envejece a paso acelerado y enciende alarmas en la salud pública
25 de cada 100 personas en el país tendrán 65 años o más en el 2050.
Lo que históricamente se celebró como un triunfo del desarrollo humano hoy se perfila como uno de los mayores desafíos estructurales del siglo XXI. Costa Rica experimenta una transición demográfica sin precedentes.
La combinación de una tasa global de fecundidad en mínimos históricos y un aumento sostenido de la esperanza de vida está transformando radicalmente la pirámide poblacional y proyecta un escenario de alta presión para la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y los hogares de larga estancia (ver video adjunto).
Las cifras del cambio poblacional
De acuerdo con las proyecciones más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el perfil demográfico de Costa Rica se transforma con rapidez:
- De cara a 2050: Se estima que 25 de cada 100 personas en el país tendrán 65 años o más, lo que duplicará la proporción actual.
- Tasa de fecundidad a la baja: Los nacimientos seguirán disminuyendo hasta alcanzar un mínimo proyectado de apenas 1,14 hijos por mujer.
- Mayor esperanza de vida: La esperanza de vida promedio, que hoy ronda los 81 años, aumentará hasta los 84,2 años a mediados de siglo.
- Inversión de la pirámide poblacional: Paralelamente, la cantidad de personas menores de 15 años se ha reducido de forma significativa.
Hospitales y hogares de larga estancia, bajo máxima presión
Según el Observatorio del Envejecimiento de la Universidad de Costa Rica (UCR), cerca del 35% de las personas mayores de 65 años presenta algún grado de discapacidad. La cifra se eleva hasta el 55% entre quienes superan los 80 años.
Esta realidad impacta de forma directa a dos sectores clave:
- Infraestructura hospitalaria: Las personas adultas mayores ya representan más de una quinta parte de los egresos hospitalarios de la CCSS. Además, requieren estancias más prolongadas, tratamientos especializados de alta complejidad y una mayor demanda de servicios de consulta externa y farmacia.
- Hogares de larga estancia: El modelo tradicional de cuidado familiar se debilita debido a que los hogares son cada vez más pequeños y cuentan con menos redes de apoyo. Como consecuencia, las instituciones de larga estancia y las organizaciones de bienestar social reportan listas de espera críticas y un desfinanciamiento crónico para responder a la creciente demanda.

