Por Susana Peña Nassar 17 de febrero de 2015, 15:34 PM

A simple vista parece una gaseosa normal. Sin embargo, si se observa de cerca, es fácil notar que su color no corresponde al original, y en su interior hay restos de basura.

Al sacar el líquido del envase se identifica el colorante. Este no sólo manchó el vaso, sino también la mano de quién lo manipuló.

Este lunes la Policía Municipal hizo un decomiso de más de 24 botellas en las cercanías del Hospital del Trauma, en La Uruca, San José.

En la calle, los comerciantes se defienden y aseguran que no venden productos peligrosos.

Las autoridades hacen un llamado a la población para denunciar las ventas ilegales.