Apendicitis: una emergencia médica que puede complicarse en cuestión de horas
En el programa 'Su Salud', un paciente relató cómo su apéndice estuvo "a punto de reventarse" antes de ser operado. Además, un especialista explica los riesgos de no atenderlo a tiempo.
La apendicitis es una de las emergencias quirúrgicas más frecuentes y, aunque suele iniciar con síntomas que pueden confundirse con una gastritis o un malestar estomacal común, puede convertirse en una condición grave si no se atiende a tiempo.
Así lo explicó el cirujano laparoscópico José Pablo Jiménez durante una entrevista en el programa Su Salud de Teletica.com, donde destacó que el principal riesgo es que el apéndice se perfore y provoque una infección severa dentro del abdomen.
“El dolor generalmente empieza en la boca del estómago y luego migra hacia el lado derecho. Cuando ya está localizado ahí, normalmente han pasado entre seis y ocho horas desde el inicio del cuadro”, señaló el especialista.
Entre los síntomas más comunes se encuentran dolor abdominal persistente, náuseas, vómitos, pérdida del apetito y malestar general. Según el médico, el dolor no suele desaparecer con medicamentos comunes y puede empeorar rápidamente.
La apendicitis afecta con mayor frecuencia a niños, adolescentes y adultos jóvenes, aunque puede presentarse a cualquier edad. El diagnóstico se realiza mediante la valoración médica, exámenes de sangre y estudios de imágenes como ultrasonidos o tomografías.
El especialista advirtió que esperar demasiado tiempo para buscar atención médica aumenta significativamente el riesgo de complicaciones.
“Después de 24 a 36 horas, muchas veces ya estamos frente a una apendicitis perforada o una peritonitis, que es una infección dentro de la cavidad abdominal”, explicó.
Uno de los principales errores que cometen los pacientes es automedicarse. El uso de analgésicos puede disminuir temporalmente el dolor y dificultar el diagnóstico, mientras la inflamación continúa avanzando.
El camarógrafo Andrés Alvarado relató durante el programa que experimentó un dolor intenso que inicialmente confundió con una antigua pancreatitis que padeció. Tras varias horas de malestar y vómitos, los médicos confirmaron que su apéndice estaba a punto de perforarse y requirió una cirugía de emergencia.
"Es un dolor insoportable. No puedo estar de pie, no puedo estar sentado; dan ganas de vomitar. Siente la molestia como de dar del cuerpo, pero no puedo, o sea, no es eso. Es un dolor que comienza en la espalda y se pasa adelante, pero es un dolor insoportable; son como punzones.
"A mí nunca me dolió donde dicen que duele. Llegó un punto en que tuve que estar en posición fetal, porque solo así me quitaba el dolor", describió el paciente.
Actualmente, la mayoría de los casos pueden resolverse mediante cirugía laparoscópica, un procedimiento mínimamente invasivo que permite una recuperación más rápida cuando la enfermedad se detecta a tiempo.
Por ello, los especialistas recomiendan acudir de inmediato a un servicio de emergencias ante un dolor abdominal persistente, especialmente si se localiza en el lado derecho, se acompaña de vómitos o pérdida del apetito.
“La clave está en no ignorar los síntomas y consultar oportunamente. Una atención temprana puede evitar complicaciones mayores y una recuperación más prolongada”, concluyó el doctor Jiménez.
Puede repasar el episodio completo de 'Su Salud' en el video adjunto o en el siguiente enlace de YouTube:

