Advierten sobre el peligro de usar términos clínicos como insultos
Adaptar diagnósticos como "bipolar" o "psicópata" para la vida cotidiana refuerza los estigmas y daña a quienes viven con una condición médica.
Un cambio repentino de humor no convierte a nadie en bipolar, ni mantener el escritorio ordenado equivale a padecer un trastorno obsesivo-compulsivo. En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, especialistas en la materia hacen un llamado urgente a reflexionar sobre cómo se utiliza el lenguaje en el día a día.
Convertir términos clínicos y diagnósticos psiquiátricos en adjetivos cotidianos o en herramientas para descalificar a otros refuerza los estigmas sociales y afecta directamente a quienes enfrentan una condición de salud mental.
Helder Noguera, personal de enfermería del Hospital Calderón Guardia, señaló que expresiones habituales como tildar a alguien de "loca", "psicópata" o "esquizofrénico" —a menudo utilizadas en medio de conflictos— minimizan realidades complejas. Lo que muchas veces se pronuncia como una frase inofensiva termina por convertir una enfermedad real en una etiqueta estigmatizante que vulnera la autoestima y el bienestar de quien la recibe. Ante esto, los expertos recalcan la importancia de humanizar el trato y cuidar las palabras.
Millones de atenciones y la ansiedad como principal reto
El llamado de los profesionales cobra relevancia ante el volumen de atención que demanda el sistema sanitario. Durante el año 2025, los servicios de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) brindaron 884.000 consultas externas relacionadas con trastornos mentales y del comportamiento, lo que representa un promedio de 2.400 atenciones diarias.
De acuerdo con los registros institucionales, la ansiedad se mantiene firme como el principal motivo por el cual los pacientes buscan ayuda profesional en los centros médicos del país.

