Última Hora

En el distrito de Colorado de Abangares en la provincia de Guanacaste habitan más de 5.000 personas. Esta comunidad, sin temor a equivocarnos, es quizás la que más ha sufrido y sufre faltante de agua en el país.

Desde hace quince años ha lidiado con este problema y en los últimos años el asunto se agravó. 

Hay barrios o caseríos a donde el agua les llega solo una hora al día o dos en el mejor de los casos.   En otros lugares del distrito han pasado hasta tres días sin agua.

Esto indistintamente sea verano o invierno, así lo afirman los vecinos del lugar.

El pozo donde toman agua para la población no da abasto, produce muy poco para la cantidad de personas y lo que han hecho para paliar la situación es simplemente administrar la escasez.  Las autoridades del AYA han tardado mucho tiempo para resolver de una vez por todas el problema que aqueja a la población.

Lo más contradictorio es que en el lugar y sus inmediaciones sobra el agua, pero parece mentira que después de 15 años o más no ha podido potabilizarla para el aprovechamiento de la población.

Los vecinos se sienten frustrados, indignados y hasta engañados con promesas que no se cumplen de que se van a solucionar el problema por parte de Acueductos y Alcantarillados, el administrador del servicio en la comunidad.

Haciendo un breve recuento del problema; el Concejo de distrito de Colorado en el año 93 acordó entregar la administración del servicio a AYA con la esperanza que a corto plazo esta entidad realizara proyectos y solucionara el problema que ya padecían, pero no ha sido así.  En lugar de resolverse, según dicen, más bien se ha agravado.

Los pobladores de Colorado dicen sentirse atrapados y condenados al subdesarrollo por la falta de agua para sus actividades indispensables. Más ahora con la pandemia, en donde requieren del líquido para mantener la higiene y protegerse del virus.

Desde hace años vienen pidiendo auxilio y aumentando el clamor, sin resultados positivos.

En los primeros meses del 2013 los vecinos de distintos, barrios y también el intendente del distrito acudieron a la Sala Cuarta para obligar al AYA a solucionar el problema.

La Sala les dio la razón en estas sentencias y le dio 18 meses al AYA para que les resolviera de una vez por todas el servicio. Sin embargo, pasó ese tiempo y aun con las sentencias el problema se mantiene.

Posteriormente, con ayuda de algunos empresarios de la zona, Acueductos comenzó a buscar soluciones con perforación de pozos y al final escogió un pozo que lo acondicionaron los empresarios en el sitio conocido como San Joaquín. Acueductos se encargaría de bombeo y la construcción del acueducto hacia un taque de la comunidad.

Esta fue la propuesta en el 2016 y dijeron que tendrían agua hasta tirar para arriba.

Incluso el proyecto fue inaugurado por el expresidente Solís. Sin embargo, a los pocos meses se canceló el pozo y se perdió la inversión en este momento porque el agua salió contaminada con hierro y manganeso.

Las dudas que existen sobre este fallido proyecto que se anunció con bombos y platillos es si en efecto se hicieron los estudios de laboratorios para determinar que el agua estaba cumpliendo con los requisitos de calidad o se apresuraron de tal forma que al final salió contaminada.

Otra solución que surgió a finales del año pasado es utilizar un pozo conocido como Balrgudadl. Este se ubica cerca de la comunidad. Aquí se hicieron las pruebas y se determinó que cumple con los requisitos de calidad y cantidad

Sin embargo, surgió un problema: el pozo está en el área de protección de una quebrada intermitente y además otros estudios del AYA concluyen que la quebrada se conecta con el pozo.

El agua de ese pozo había sido utilizada por la comunidad mucho tiempo atrás sin problemas y los vecinos están pidiendo que, en vista de la emergencia sanitaria y los problemas de escasez alarmante, los dejen utilizar este pozo en forma temporal, pero aun eso está en veremos porque los técnicos del AYA dicen que técnica y legalmente este pozo no es viable.

El problema de la falta de agua es grave en la comunidad y a raíz de los recursos de la Sala se ha paliado el problema con camiones cisternas que viajan largas distancias para depositar el agua en el tanque y darles media hora o una hora de agua al centro del distrito.

También, Acueductos repartió pichingas a los vecinos y también instaló tanques en algunos barrios de la comunidad para paliar la emergencia sanitaria.

Esto acarrea mucho problemas y dudas a la población sobre la calidad del agua y los vecinos ya están cansados de esta situación que los ha tenido atormentados por años.

Los vecinos dicen que ya no aguantan más la manipulación y el engaño. Su distrito está paralizado al desarrollo por la falta de agua.

Observe todos los detalles en el video adjunto.