3 de junio de 2015, 8:45 AM

La fama que tiene la Isla del Coco por su tesoro vivo hace que muchas personas a nivel mundial viajen kilómetros para conocer este Parque Nacional costarricense.

La travesía de 36 horas en barco para llegar a la isla aumenta la adrenalina de quienes desean bucear.

Telenoticias acompañó a un grupo de extranjeros que llegaron a la isla con una gran ilusión. En una de sus inmersiones en Roca Vikinga se llevaron una desagradable sorpresa.

Ellos localizaron una mantarraya que tenía una línea de pesca encarnada en su cuerpo. El total de la línea era de aproximadamente 60 metros.

Los buzos se enfocaron entonces en liberar al animal de las cuerdas. Cuidadosamente las cortaron y las despegaron de la piel de la mantarraya.

Luego de la liberación, el animal sorprendió a los buzos, pues nadó con ellos un rato y luego se detuvo, como si quisiera agradecer la ayuda.

Hechos como estos dejan en evidencia cómo pescadores llegan hasta el área marina protegida del Parque Nacional.

Por eso, la campaña Todos a Bordo por la Isla del Coco tiene como fin recaudar 200.000 dólares para adquirir una lancha interceptora que le permita a los guardaparques alcanzar a los pescadores, y así proteger a las especies marinas.