Afrocostarricenses: La historia incómoda
Hasta entrados los años cincuenta, ser afrodescendiente y tico era casi imposible ante la ley. La historia intentó borrar su cultura. Esta noche esa huella habla y si el racismo que la produjo realmente quedó atrás.
A 71 años de la Ley Curling, que reconoció la nacionalidad plena de las personas afrodescendientes, un reportaje especial explora si la discriminación que marcó a Limón durante décadas realmente quedó en el pasado
El trabajo periodístico repasa cómo, desde finales del siglo XIX, cientos de personas afrodescendientes llegaron a Limón provenientes de Jamaica, Haití, Santa Lucía, Saint Kitts y otras regiones del Caribe, atraídas por la construcción del ferrocarril entre San José y el Atlántico.
Pese a su aporte histórico, el país los vio por décadas como una población ajena a la idea de identidad nacional que se dictaba desde el Valle Central.
Los registros muestran el crecimiento de esa comunidad: de 886 personas negras en Limón en 1883 a más de 18.000 apenas 44 años después.
El reportaje también aborda un hito clave en esa historia: la Ley Curling, que hace 71 años permitió a las personas afrodescendientes obtener su nacionalidad y ser reconocidas plenamente como costarricenses, aunque cuestiona si ese reconocimiento legal bastó para erradicar las ideas racistas que persistieron durante generaciones.
A través de testimonios de limonense así como del trabajo de la Asociación Comité Cívico Cultural Étnico Negro de Limón, el especial retrata cómo la comunidad afrodescendiente ha luchado por preservar su identidad y cultura, aún en medio de brechas que persisten.
Repase el reportaje completo adjunto en la nota.

