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El permiso para reducir la jornada laboral en todos los comercios del país podría estar cerca de aprobarse nuevamente en la Asamblea Legislativa.

La diputada del PUSC, María Inés Solís, confirmó que esa es una posibilidad que valoran y que para lograrlo solo se requiere incluir a estos en el proyecto de su autoría que está a las puertas de aprobarse en el Congreso.

“Es algo de lo que estamos al tanto, el problema aquí es que en esa semana de cierres que viene la Asamblea va a estar en otra cosa, porque el lunes es feriado, el martes es el discurso del Presidente y el miércoles y jueves estaremos concentrados en analizar ese informe.

“Entonces sí, entendemos la urgencia pero no estaremos a tiempo”, lamentó Solís.

La diputada aseguró que la labor del Gobierno fue insuficiente para agilizar el trámite de ese permiso que originalmente se pensaba renovar únicamente para el sector turismo; pero ahora, con las nuevas restricciones sanitarias, el panorama cambió.

“Nos apena mucho pero esto se escapa de nuestras manos. Ese es un tema que me genera muchísima preocupación pero que va a estar complicado resolver pronto. La siguiente semana (del 10 al 14 de mayo), si hay voluntad política, podríamos tenerlo aprobado”, dijo la socialcristiana.

La legisladora precisó que el proyecto actual, aprobado en primer debate, puede retrotraerse para incorporar a todos los sectores y luego votarse de nuevo, pero eso estará sujeto a la voluntad de los diputados.

Urgente

Los sectores ya habían urgido al Poder Ejecutivo por la convocatoria de ese proyecto de ley a las sesiones extraordinarias pues durante varias semanas el único proyecto en discusión fue el de empleo público.

El Gobierno accedió con condiciones, pero luego de votarse en primer debate la falta de quorum y los casos COVID-19 en el Plenario impidieron su votación definitiva.

Ahora, diferentes cámaras han salido a presionar porque también incluyan a los comercios de atención presencial dentro de esa posibilidad, como una forma de contener el desempleo en medio de la precaria situación.

“Le estamos solicitando urgente al Gobierno que permita la reducción de jornadas porque ahora solo la tiene el turismo, pero que nos den al comercio, tiendas y negocios que atienden al público esa posibilidad”, dijo Julio Castilla, presidente de la Cámara de Comercio.

Castilla aseguró que no son de recibo las acusaciones que se realizan a los empresarios de que la reducción de jornadas es un mecanismo para castigar a los empleados.

“Hay que entender una cosa, hemos sido criticado por los mismos diputados y alguna gente que dice que queremos reducir jornadas para castigar al colaborador; no, para eso está el Ministerio de Trabajo, porque tenemos que demostrarles la afectación a ellos para dar ese permiso, entonces no se puede partir de una premisa equivocada que es satanizar al sector privado que lo que está es buscando trabajar y sacar al país adelante”, añadió.

La Cámara de Restaurantes, otro de los sectores más afectados con los cierres de la próxima semana, aseguró que si no se toman medidas ya la industria perderá lo poco que ha recuperado tras un año de cierres y crisis.

“Limitar la actividad económica es un error, no solo porque somos precisamente uno de los sectores más intensivos en mano de obra, sino porque en el círculo vicioso actual de un alto nivel de desempleo y una enorme reducción en el poder de compra del costarricense, significará más desempleo, pobreza y contracción económica”, aseguró Cacore.