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Un proyecto de ley presentado este miércoles por la diputada del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) María Inés Solís busca endurecer las penas de cárcel contra aquellas personas que asesinen a una mujer, mediando cualquier forma de violencia física, sexual o patrimonial.

La intención del proyecto es permitir que este delito se incluya como homicidio calificado en el Código Penal, aun cuando no exista ninguna relación entre la víctima y su homicida.

Esta reforma permitiría endurecer las penas en estos casos, pasándolas de un tope de 18 años de prisión (homicidio simple) hasta los 35 años de cárcel (calificado).

“Urge devolverles a todas las mujeres la libertad y la paz, ayer fue Luisa Cedeño, una doctora sancarleña que no murió de COVID-19 atendiendo a sus pacientes, sino por culpa de un asesino que merece el castigo con toda la fuerza de la ley y que no haya posibilidad de juzgarlo levemente, que no quede impune este homicidio atroz, ni tantos otros donde hombres les han quitado a mujeres lo más preciado de todo ser humano, su vida”, dijo la legisladora.

La adición de un inciso al artículo 112 del Código Penal permitiría que en estos casos los culpables se expongan a penas de entre 20 y 35 años de cárcel incluso sin conocer a la víctima.

“Desde hace varios años se han venido dando en Costa Rica no solo por parte de hombres que tienen o han tenido una relación sentimental de matrimonio, unión de hecho declarada o sin declarar, alguna otra relación de índole amorosa, de filiación o parental.

“Sino, masculinos que por motivos laborales, vacacionales, casuales, desgraciadamente coinciden con una mujer en algún lugar y deciden tomar su cuerpo a la fuerza para violentarlas sexualmente, físicamente y algunas veces hasta patrimonialmente, pero no sintiéndose satisfechos por esos actos tan deleznables, deciden ejecutar un acto de la más ingrata barbarie y despojarlas del bien más preciado: la vida”, añadió Solís.

Al presentar esta iniciativa, la legisladora recordó casos como el de Allison Bonilla, María Trinidad Matus Tenorio, Karla Stefaniak y recientemente Luisa Cedeño, la anestesióloga que fue hallada este lunes sin vida en un hotel de Quepos.

“La alevosía y la ventaja desde hace mucho tiempo dejaron de ser relevantes para los imputados, muchos han logrado mediante tecnicismos jurídicos recalificar el delito que se les venía endilgando y terminan siendo juzgados por homicidio simple, cuya pena es muy inferior al delito calificado”, finalizó.