La renuncia de Dragos Dolanescu no cayó bien en el seno del Partido Republicano Social Cristiano, pero no porque se fuera, sino por el momento en que lo hace.

El hasta hoy presidente y diputado del partido que fundó Rafael Calderón Fournier, deja la agrupación en medio de serios cuestionamientos por su manejo de las finanzas y una medida cautelar del Tribunal Supremo de Elecciones que mantiene congelado el traslado de fondos a la fracción.

“Nos cogió a todos por sorpresa la renuncia de don Dragos porque se fue en un momento en que el partido estaba haciendo una investigación sobre los pagos de los comicios municipales de febrero pasado.

“Ahora nos toca reconstruir el partido porque don Dragos lo manejó como la finca suya, él creyó que el partido era de él y nos duele que se esté dando esta situación con el Tribunal Supremo de Elecciones”, dijo Otto Roberto Vargas, diputado y secretario del Republicano.

Vargas reconoció que su relación con su hasta hoy compañero de bancada nunca fue buena, ni siquiera al inicio de la presente legislación en 2018.

Ese divorcio ha sido evidente en estos dos años y quedó aún más claro en mayo anterior, cuando ambos disputaron el mismo puesto en el directorio legislativo (segundo prosecretario), que finalmente ganaría Vargas.

“Yo tengo que ser honesto y decir que desde que comenzó este periodo legislativo nunca he tenido una buena relación con él, porque él no seguía los lineamientos del partido, asumió una posición muy populista.

“Yo estoy de acuerdo en que nosotros como legisladores tenemos que ejercer un control político, pero también tenemos que sumar, tenemos que construir, aportar a producir por el país, pero él se limitó a hacer crítica de proyectos, de partidos y de personas del Gobierno y esa no es mi línea”, añadió el legislador.

Vargas defendió que la salida de Dolanescu no detendrá la investigación en su contra y que el TSE tendrá la última palabra en el tema.

“Don Dragos asumió compromisos, hizo uso de dineros sin el debido conocimiento y aprobación del partido y ahora está comprometiendo de cierta forma el futuro económico del partido Republicano, pero al dejar las filas de nuestro partido no es que evade responsabilidad, el proceso sigue, pero sí no hay duda de que está comprometiendo el futuro económico del partido”, finalizó.