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La fracción del Partido Liberación Nacional presentó este lunes una moción de fondo al proyecto de rebaja del marchamo 2022 para reducir el beneficio a los usuarios y con esto minimizar el impacto de la iniciativa en las finanzas públicas.

La propuesta de la bancada verdiblanca, la más grande del Plenario con 17 diputados, es que la reducción en el impuesto a la propiedad de los vehículos sea gradual a partir de los valores fiscales superiores a ₡240 mil, mientras que aquellos de ₡15 millones o más no tendrían ninguna rebaja en derecho de circulación.

La jefa de fracción del PLN, María José Corrales, explicó que la intención de la moción es que los dueños de vehículos con valores fiscales más bajos sean los principales beneficiados, mientras que aquellos con vehículos más caros deberán pagar más para compensar.

“Esto le otorga un sentido progresista y solidario al proyecto para aliviar el pago del marchamo 2022 y deja en claro que aquellos vehículos con un valor superior a los 15 millones no quedarán cubiertos por este beneficio”, dijo Corrales.

A los vehículos de carga liviana se les aplicará una exoneración del 20%, mientras que las motocicletas con valores por debajo del millón quedarán exentas del pago.

Cambio radical

La propuesta de Liberación Nacional dista mucho de la que originalmente introdujo el proyecto de ley, que pretendía repetir la fórmula utilizada en el cobro de 2021.

El texto original establece una rebaja de 50% para todos los vehículos con un valor fiscal por debajo de los ₡7 millones.

Ese mismo descuento lo recibirían los vehículos de carga liviana con valores de hasta ₡15 millones, lo mismo que los de carga pesada, busetas y autobuses, turismo, maquinaria agrícola, renta car y servicio público.

Los vehículos particulares con valores de entre ₡7 millones y ₡15 millones pagan 25% menos en la propuesta original, mientras que para aquellos de entre ₡10 millones y ₡15 millones la rebaja era de 15%.

Sin embargo, el Ministerio de Hacienda advirtió que la rebaja propuesta significaría un golpe de ₡70 mil millones en las finanzas públicas que luego deberían ser compensados mediante la vía de nuevos impuestos o más deuda.

Esa misma tesis fue defendida por el presidente Carlos Alvarado, que la tildó de irresponsable y populista.