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El candidato presidencial del partido Costa Rica Justa, Rolando Araya, calificó como un hecho “absolutamente fortuito” la situación que el nombramiento de Ana Lupita Mora como su vicepresidenta provocó en el Tribunal Supremo de Elecciones.

Mora es hermana de la esposa de Luis Antonio Sobrado, presidente y magistrado del TSE y quien renunció hoy a su cargo debido a esa designación.

“Cuando le propuse a Ana Lupita estar en la fórmula no tenía ni la más remota idea de que ese nombramiento iba a tener esa repercusión, no es algo que yo haya hecho a sabiendas dé.

“Sí declaro que horas antes de anunciarla en la asamblea del partido ella misma me avisó que iba a haber ese problema, pero ella posiblemente valoró el daño grande que su salida ocasionaría a solo horas de esa asamblea y decidió seguir adelante, pero decir que fue algo que supimos o calculamos es falso”, aseguró Araya.

El aspirante a la presidencia reconoció que ha sido crítico de las actuaciones del TSE en el pasado, pero insistió en que esas críticas no iban dirigidas a Sobrado y menos que tuviera un problema personal con él, por lo que su salida no le genera ninguna culpa.

“No me genera ninguna culpa, ningún sentido de responsabilidad. Supe por Ana Lupita de esa posibilidad (de la inhibitoria) pero jamás que tuviera esta consecuencia impensada y de ninguna manera calculada.

“Yo he sido crítico de las actuaciones del TSE en decisiones y acciones, no de él (Sobrado) en particular, no tengo ningún problema con él, discrepo de algunas decisiones pero no es mi estilo ni es mi costumbre actuar conspirativamente o maliciosamente”, añadió.

Araya incluso dijo que la renuncia de Sobrado lo tomó por sorpresa porque estaba clara la posibilidad de una inhibitoria, no de una salida.

Silencio

Luis Antonio Sobrado, por su parte, se negó esta mañana a hablar de "revanchismo político" en la decisión que Costa Rica Justa tomó con el nombramiento de su cuñada y sus posibles alcances.

Al magistrado se le consultó directamente si cree que esa pudo ser una decisión consciente de Araya para sacarlo a él de la ecuación dadas las críticas que el político le ha profesado en los últimos años.

“No nos corresponde valorar desde el TSE y mucho menos desde su presidencia las motivaciones que llevaron a la decisión personal de doña Ana Lupita ni a la decisión que tomaron los liderazgos de esa agrupación política, por eso no me voy a referir ni hacer valoraciones personales sobre el particular”, aseguró.

Tampoco ahondó sobre si la decisión de Mora fue discutida en el seno de su familia a sabiendas de las repercusiones que, por ley, tendría en su cargo.

Sin embargo, en su carta de renuncia dirigida a la vicepresidenta del TSE, Eugenia Zamora, Sobrado se refiere a la candidata como una pariente cercana a la que lo unen “profundos lazos de afecto”.

“Las decisiones personales de doña Ana Lupita son del resorte de ella y desde el Tribunal no hacemos valoración de las mismas, por supuesto que ese respeto de parte mía fue siempre constante y consistente”, se limitó a decir.

Araya, empero, sí dijo que era de su entender que esa discusión tuvo lugar entre Mora y sus hermanas, incluida la esposa del magistrado.