Última Hora

Un error en los montos de referencia para la fijación del precio de los combustibles obligó a los diputados de la Asamblea Legislativa a devolver a discusión el proyecto 21.909, que debía ser votado este miércoles en segundo debate. 

La iniciativa, que propone la creación de un subsidio para los trabajadores afectados por la emergencia del COVID-19 a partir de esa fijación, había sido votada en primera instancia el lunes; sin embargo, el texto original detalló de manera errónea el costo de los productos terminados, que se congelarían al precio del 4 de marzo anterior.

Originalmente esa fijación se detalló en ₡517,22 para el litro de Súper, ₡492,18 para el de Regular y ₡401,98 en el caso del Diésel, lo que hubiera significado una diferencia prácticamente nula en comparación con los precios actuales. 

En su lugar, los diputados aprobaron hoy una moción para corregir el error: la fijación se realizaría en ₡543,10 para el caso del Súper, ₡520,09 la Regular y ₡434,86 el diésel.

De esta forma la diferencia entre el costo aprobado y el precio en las estaciones sería trasladada al Gobierno para la creación de este subsidio, que sería exclusivo para personas que hayan perdido su trabajo por motivo de la pandemia o bien visto reducidos sus ingresos por la actual crisis.

La modificación incluye además la exclusión de esa fijación en el precio del combustible subvencionado otorgado al sector pesquero.

El subsidio se entregará por una única vez a todas las personas que pierdan su empleo durante la emergencia (salvo que el despido sea con responsabilidad de la persona trabajadora), a quienes se les reduzca su jornada laboral y se les suspenda su contrato de trabajo.

También será aplicables a aquellos trabajadores independientes o informales que hayan visto reducidos sus ingresos por motivo de la emergencia, así como las personas que durante este periodo se encuentren en vulnerabilidad por su condición de pobreza o pobreza extrema.

El monto y la forma en que esos recursos serán trasladados a las personas será definido próximamente por las autoridades de Gobierno.

La diputada liberacionista Franggi Nicolás, participante de la mesa que analizó la propuesta, aseguró que el proyecto permitiría recaudar unos ₡50.000 millones y beneficiará a unas 400.000 familias.

Pedro Muñoz, del Partido Unidad Social Cristiana, volvió a pronunciarse hoy en contra de la iniciativa (fue el único que votó en contra en primer debate), pues asegura que mientras no se excluya al diésel de esa fijación la medida es "injusta y nefasta".

"Es un proyecto nefasto, injusto y cínico, le saca recursos a las personas más necesitadas, encarece el diésel y por lo tanto la comida, busca sacarle recursos a los más pobres para después devolverles menos en forma de un subsidio", dijo con ironía el legislador.

Otros diputados han hecho observaciones en la misma línea, asegurando que el transporte público y de mercaderías (que opera en diésel) podría verse beneficiado con las reducciones de precios que está provocando la pandemia a nivel mundial.

 El proyecto volvería a ser votado en primer debate este viernes cuando el Plenario vuelva a sesionar de manera extraordinaria.