Última Hora

25 diputados decidieron hoy la continuidad por ocho años más de Fernando Cruz como magistrado de la Sala Constitucional.

Lo hicieron en medio de una bochornosa sesión que debió anularse en primera instancia por el ingreso ilegal de los diputados liberacionistas Franggi Nicolás y Gustavo Viales y el independiente Erick Rodríguez, según denunció la diputada del PAC Paola Vega.

Los tres entraron al salón del Plenario por una puerta de emergencia cuando ya la primera votación había iniciado y obligaron así a su anulación, en medio del airado reclamo de la mayoría de las fracciones presentes.

“Me da vergüenza, cómo es posible que vulneren un proceso de esta forma, es el honor de cada uno de otros el que está en juego aquí, no es aceptable que nos comportemos de esta forma, ¿no es que somos el primer poder de la república? ¿ese es el ejemplo que le damos a la ciudadanía?

“Estamos suficientemente grandes, no estamos en la escuela, estamos hablando de la elección de un magistrado que además es el presidente de la Corte Suprema de Justicia, estamos hablando de balances, de contra pesos, no se pueden comportar como lo han hecho hoy”, dijo la oficialista Nielsen Pérez.

Nicolás y Rodríguez, los únicos de los señalados que se pronunciaron, aseguraron que desconocían que la votación ya había iniciado y que ingresaron porque la puerta estaba abierta.

Esto último fue desmentido por el propio presidente del Congreso Eduardo Cruickshank, quien lamentó que el reglamento de la Asamblea Legislativa no faculta al directorio a excluir a un legislador de una votación ni a sacarlo del salón por conductas como las de esta mañana.

"La puerta no estaba abierta, ingresaron de manera fraudulenta. Lamentablemente el reglamento no me permite pedirle a ningún diputado que salga, no puedo excluirlos, pero creo que esos diputados deberían por mutuo propio no participar del proceso de votación, pero si ellos deciden hacerlo no puedo excluirlos de la misma.


"Hoy hemos borrado con el codo lo que hemos venido haciendo con la mano. Este es un acto sumamente grave, no hay excusas, hay que reconocer y aceptar que se cometió un error así como lo dijo la diputada Nicolás, yo hubiera querido escuchar a las otras personas que entraron al reciento sabiendo en su conciencia que entraron de manera ilegal, que reconocieran su acción valientemente y le pidieran perdón a los compañeros de la Asamblea Legislativa y al pueblo de Costa Rica", dijo.

Franggi Nicolás sí ofreció disculpas y además ofreció salirse de la votación por decisión propia, algo que cumplió. Los otros dos diputados sí votaron.

Ocho años más

Luego de la discusión, el directorio volvió a iniciar con la votación con 56 diputados presentes. 

Ahí 25 diputados avalaron la continuidad de Cruz, contra 29 que la rechazaron y dos que votaron en blanco.

El magistrado, de 71 años y con 16 en el Poder Judicial, seguirá en el cargo por ocho años más, pues solo el voto negativo de 38 legisladores podía evitarlo.

El también presidente de la Corte Suprema de Justicia ya había sido respaldado por la Comisión de Nombramientos, que recomendó su continuidad.

Sin embargo, esta mañana pese a esos 29 votos en contra solo el socialcristiano Pedro Muñoz hizo público su rechazo a ese nuevo periodo, los restantes 28 se acogieron al secretismo que, por reglamento, resguarda estas elecciones.

"No estoy a favor de la reelección de don Fernando Cruz por varias razones, yo he sido muy crítico de que hay un conflicto de poderes en el poder Judicial y la Corte suprema de justicia y que ese conflicto de poder es la causa principal de la mora judicial que tanto sufrimos los costarricenses en materias como delitos contra menores o abuso sexual. Eso es imperdonable.

"La Corte Suprema de Justicia y especialmente la Sala Constitucional han sido un obstáculo para las reformas que tanto requiere el país. Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia se paran en la escoba e impiden el cambio", dijo Muñoz.

El diputado recordó además que él denunció a Cruz por su "amiguismo" al respaldar la jubilación adelantada de la exfiscala Berenice Smith, que finalmente fue anulada por la Sala Tercera.