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Los diputados acordaron este jueves rebajar el precio de referencia para la fijación de los combustibles, que permitiría la creación de un subsidio para ayudar a los trabajadores afectados por la emergencia del COVID-19.

El proyecto tomará ahora como referencia los precios del 27 de marzo pasado (que son los actuales) y no los del 4 de ese mismo mes.

Ese cambio hará que el litro de gasolina Súper se fije en ₡520,96 (originalmente ₡543,10), el de Regular en ₡495,93 (₡520,09) y el diésel ₡405,22 (₡434,86).

Esto significaría, entonces, una disminución significativa en el fondo de ₡50.000 millones que los diputados esperaban crear con esta iniciativa.

“Efectivamente se va a ver reducida la cantidad de personas beneficiadas con esta ayuda, pero hay que entender que no podemos castigar al sector productivo de este país y a los trabajadores con combustibles más caros. Sería querer ayudar a la gente haciéndole primero un daño”, aseguró la jefa de fracción del PUSC, María Inés Solís.

La intención del proyecto es que la diferencia que se cree entre el precio de referencia y los aprobados a futuro permita ese traslado de fondos a los afectados.

Así, las personas seguirán pagando el mismo precio hasta que termine el periodo de emergencia, aunque Aresep seguirá tramitando las rebajas que Recope le solicite.

Casi listo

El proyecto debía ser votado hoy en primer debate luego de que los diputados acordaran el miércoles anterior devolverlo a discusión.

Sin embargo, este viernes tampoco se consiguieron las voluntades para darle trámite.

Uno de esos puntos donde no había acuerdo era el artículo 8, que permitía a Recope vender a crédito a los afectados por la pandemia.

“El problema era ahí era que Recope tiene que comprar a contado, entonces estaríamos poniendo a la institución en una posición de desventaja, porque asumimos que todas las estaciones iban a querer llegar a pedir combustible a pagos”, dijo Solís.

Ese artículo ya fue eliminado del texto.

“Estamos a punto de llegar a un acuerdo final, son cosas de ajustar en lo sustantivo, lo único que sigue en discusión es excluir el tema del diésel”, aseguró a su vez Nielsen Pérez, jefa de la bancada oficialista.

Sin embargo, esa no exclusión del diésel, que provocó el único voto en contra el lunes (Pedro Muñoz, del PUSC) ahora amenaza con volcar en contra a toda la fracción socialcristiana.

“Es muy probable que si el diésel no se excluya toda la fracción se oponga ahora. No es posible que el diésel, que es el combustible con el que se mueve a este país, no quede fuera. No es consecuente que se busque castigar así a los productores, a los agricultores, a los transportistas y con esto a todo el país, es un sinsentido”, dijo airada Solís.

El otro punto que amenaza a esa búsqueda de consenso son las diferencias entre los beneficiados que propone esta iniciativa y el Plan Proteger.

“No tiene sentido que se apoye a unos en el Proteger y a otros en este subsidio, mientras el Ejecutivo no enmiende esos errores y unifique esas ayudas esto no va a caminar”, finalizó la legisladora socialcristiana.