Última Hora

Este martes los diputados de la Asamblea Legislativa aprobaron en segundo debate las reformas a la Ley que sanciona la violencia y el racismo en las diferentes actividades deportivas.

Se trata del expediente 20.159, el cual recibió el aval de 44 legisladores, mientras que solo Erwen Masís y Pedro Muñoz del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) votaron en contra.

La ley que data desde el 2013 sufrirá algunas modificaciones en busca de reducir y sancionar de forma más severa los actos de violencia y racismo tres horas antes, durante y hasta tres horas después de la realización de cualquier actividad deportiva, en un perímetro de 5 kilómetros del recinto.

“Ningún acto violento, discriminatorio o de connotación racista debe ser tolerado en nuestra sociedad. Por ello, es necesario dar un paso adelante en esta materia y generar acciones preventivas, de control, seguimiento y sancionatorios desde el punto de vista administrativo para erradicar este mal hábito que ha empañado el deporte”, comentó María José Corrales, diputada liberacionista.

José María Villalta, del Frente Amplio, agrega que la ley vigente presentaba algunas ambigüedades en cuanto a sanciones y procedimientos, por lo que “no se le están dando nuevas competencias al Ministerio de Seguridad”.

Este ministerio se verá beneficiado con la creación del Sistema de Información pasa la Seguridad en Eventos Deportivos (SISED), que tiene como objetivo recabar, coordinar y respaldar todas las acciones que se realicen en dicha labor.

“La competencia sancionatoria ya la tiene este ministerio desde el 2013, lo que se está haciendo es reforzar una ley y se establecen cosas fundamentales como la responsabilidad de los equipos cuando no toman las medidas para prevenir la violencia y el racismo”, acotó Villalta.

Por otra parte, restringe el acceso a competiciones deportivas a personas que alteren el orden público, exhiba material racista o xenofóbico, ingrese pólvora o juegos artificiales, porte o consuma bebidas alcohólicas o drogas.

Además, elimina los espacios destinados a barras de fútbol dentro de los estadios. En cuanto a las multas, la ley sancionará de la siguiente manera:

-Cinco salarios base a las autoridades, directivos, dirigentes o representantes de las entidades y agrupaciones deportivas, que inciten a sus deportistas, equipos, clubes, o a los espectadores a la amenaza de violencia, a la violencia o a comportamientos y conductas racistas.

-De 10 a 20 salarios base al jugador profesional, entidad deportiva, árbitros o jueces que incurran en este tipo de actos.

-De cinco a 10 salarios base al jugador aficionado o entidad deportiva, árbitros o jueces que incurran en este tipo de actos.

Ahora las entidades y agrupaciones deportivas tendrán un plazo de seis meses desde la entrada en vigor de esta ley para realizar las modificaciones a estatutos y normativas internas que sean necesarias.

El proyecto deberá ser firmado por el Presidente de la República y publicado en La Gaceta para su entrada en vigencia.