¿A qué vino la reina de Bélgica a Costa Rica?
Matilde d'Udekem d'Acoz viajaba en el vuelo de la aerolínea neerlandesa KLM que aterrizó con el parabrisas quebrado.
La reina Matilde de Bélgica llegó a Costa Rica este domingo procedente de la ciudad de Ámsterdam, Países Bajos.
Su majestad viajaba en el vuelo 759 de la aerolínea neerlandesa KLM que aterrizó con el parabrisas quebrado, pero que, según las autoridades, no representó generar una alerta de emergencia.
¿A qué vino la reina Matilde?
Según confirmó Casa Presidencial a Teletica.com, su majestad es embajadora del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y cada cierto tiempo hace visitas para ver las acciones sociales en cada país y Costa Rica no es la excepción.
“La Reina de los belgas, en calidad de Presidenta Honoraria de UNICEF, sostuvo una reunión con la Primera Dama de la República, Signe Zeikate.
“Su majestad destacó la trayectoria de Costa Rica como pionera en la protección de los derechos de la niñez, así como los esfuerzos de esta Administración para velar por el bienestar de los menores de edad”, dijo Casa Presidencial.
Durante la visita, el Presidente de la República, Rodrigo Chaves Robles, también tomó unos minutos para saludarla y darle la bienvenida al país.
¿Estuvo en riesgo la reina al viajar en un avión con el parabrisas quebrado?
La situación de este domingo no fue motivo para generar una alerta de emergencia ya que, según los expertos, el parabrisas tiene varias capas y solo la capa externa sufrió daño, esto no afectó que el avión se despresurizara, sin embargo, el aterrizaje si fue de prioridad en el aeropuerto.
“Esos casos bastante infrecuentes, los cristales, no sólo pasan pruebas de temperatura, sino que también les disparan gas comprimido y les disparan pollos congelados con gas comprimido para ver si aguantan a altas velocidades para garantizarse la contención del daño.
“Ahora bien, hay que tener en consideración algo, y es que, por ejemplo, estos fuselajes están diseñados para contraerse, para expandirse a lo largo del vuelo por cambios de temperatura, por los ciclos de presurización, y eso, con el tiempo, podría ir generando alguna fatiga. Puede ser que, eventualmente, ese mismo avión hace varios vuelos atrás, tuvo un pequeño impacto con un ave, tal vez ni cuenta se dieron, y eso fue generando pequeñas fisuras, microfisuras, que a la larga, con tensión estructural y por desgaste, terminó cediendo”, explicó a este medio David Damazzio, piloto experto en vuelos internacionales.
Otro detalle que agregó el piloto, es que las aeronaves tienen varias capas de seguridad, en el caso de los pasajeros, las ventanas tienen tres capas, mientras que el parabrisas tiene muchas más capas.
“Están superprotegidos, son vidrios muy, muy gruesos y la gente tiene que tener la seguridad de que cuando está en un avión está en el transporte más seguro que existe y que, además, todos los componentes están superprobados”, finalizó el experto.





