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Para una buena idea, solamente hay que estar atento a las necesidades de las demás personas, y buscarles un enfoque novedoso, algún servicio diferenciador.

Cuando a un estudiante le va mal en la escuela o colegio, el ambiente familiar se pone tenso, con mayor razón cuando alguno de los padres intenta hacer las de tutor.

Esta necesidad en muchos hogares, de contar con profesionales capacitados para darles un empujón a los estudiantes, motivo a un emprendedor a realizar el sueño de su vida.

Desde que cursaba la carrera de administración, Adrian Bonilla  comenzó a soñar con crear su propio negocio, quería algo diferente, que ayudara a las personas a llenar una necesidad.

Mantuvo los ojos bien abiertos y observó las múltiples peleas que hijos y padres tienen cuando las cosas no marchan bien en los estudios.

Pensó en crear una red de apoyo para estudiantes que necesitan ayuda extra, bajo la premisa de que sólo un profesional debe fungir como tutor de lo contrario la ayuda no surte efecto, y más bien es motivo de confrontaciones entre hijos y padres.

Pero faltaba algo más para sobresalir del resto cuando ya tuvo una idea de servicio clara y novedosa, era el tiempo de tirarse al agua, y a principios del 2013, tutor.cr comenzó a trabajar.

Dio ese paso que tantos les cuesta tomar, dejar de soñar, para construir el proyecto de su vida.

Su clave ha sido no dejar nada a la suerte.  Si soñó en grande, había que trabajar en grande, cuidando cada detalle. 

Si el poco tiempo que lleva realizando su sueño ha superado sus expectativas, ha sido por la pasión y dedicación que le ha puesto a este proyecto.

Lo primero que Adrián buscó ofrecer, era efectividad en la tutoría, y para eso se basó en la máxima pedagógica de que cada persona aprende de una forma diferente.

El otro factor determinante, es cuidar la calidad de los tutores. Para eso implemento un sistema de reclutamiento que le permitiera ofrecer un servicio apropiado.

Y en la búsqueda por dar un valor agregado, ofrece el servicio a domicilio, para que el transporte y la movilización no sea un problema.

De la observación y el trabajo, lo sueños de negocio propio, se convierten en una realidad.

Además de cumplir su sueño, Adrian ha logrado emplear a 150 tutores, y otras personas más en puestos administrativos.

Tener el valor y esforzarse para dar este paso, puede también beneficiar a otras personas.

Usted también tiene esa fuerza ahí adentro, no deje escapar su buena idea.