Joven empresaria creó un punto de venta de productos alternativos
A la hora de tomar riesgos y comenzar a idear y a trabajar en un proyecto propio, nunca se es demasiado, ni demasiado joven.
A la hora de tomar riesgos y comenzar a idear y a trabajar en un proyecto propio, nunca se es demasiado joven.
El talento, el trabajo y la pasión han sido los tres ingredientes del éxito para una joven emprendedora de sólo 22 años de edad.
Se trata de Victoria Granero, quien creció viendo a su madre trabajar fuerte, con masa hasta en el cabello en el negocio familiar, un molino que sus abuelos llevaron a Moravia hace casi medio siglo y que ella lo hizo evolucionar con un negocio que rescata tradiciones.
Granero creó un punto de venta con productos alternativos.
Esta joven luego de investigar en el país descubrió que había muchos otros productores, que como su madre, no sólo se ganaban la vida con productos de primera calidad 100% ticos, sino que colaboraban con el medio ambiente.
Además, muchos de esos productos están elaborados para personas con dietas particulares, por ejemplo con celiaquía o veganos.
Después de hablar con ellos, le dieron su confianza y con tan solo 22 años se lanzó al agua con una propuesta diferente y noble.
Esa decisión no sólo construye su camino hacia los sueños, también le ayuda a muchas otras familias que viven de sus productos especiales y a los consumidores que buscan este tipo de alimentos difíciles de conseguir.
Aprovecharon una casa ubicada en el corazón de Moravia. En esta tienda hay productos costarricenses, orgánicos, ecológicos y también encuentra libres de gluten.
El punto de venta va creciendo poco a poco, en el puede comprar, tomarse un café o un batido saludable y conversar.
Ver a una joven de 22 años trabajando por el desarrollo del país y por el rescate de tradiciones le devuelve la confianza a cualquiera.
Con su esfuerzo construye igualdad social, al brindar opciones para que personas con dietas diferentes consigan lo que necesitan.

