Por Walter Campos Moraga 30 de abril de 2014, 10:17 AM

Hay lugares en donde, sin ser iglesia, la gente se confiesa: salones estéticos, cafeterías…La lista es larga.

Pero uno de los pocos lugares en donde esa historia, al terminar de compartirse, se convierte en arte sobre la piel es en un estudio de tatuajes.

La decisión de hacerse un tatuaje puede darse por distintos motivos, por moda, por una tendencia social, por una apuesta.

No obstante, actualmente se ha convertido en una forma de expresión artística.

El diseño de los tatuajes también es un aspecto que ha variado mucho porque depende en gran medida de los gustos y forma de ser de cada persona.

 “Me encanta porque la gente me da la confianza para llevar un trabajo mío para toda la vida”, expresó Nelson González, tatuador profesional.

Algunos lo ven como una obra de arte, mientras que otros le arrugan la cara. Sea cual sea su opinión sobre los tatuajes, la mayoría guardan una historia. 

Por ejemplo, está el caso de Gabriel León, un laboratorista que vio morir a su madre en un accidente de tránsito.

La lección que aprendió, lo llevó a continuar con el pasatiempo favorito de ambos y a perdonar al causante de su fallecimiento. Montado en su moto llegó al estudio para hacerse un tatuaje que le recordara a su madre.

Para ver la entrevista completa puede ingresar al video adjunto.