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Desde la intensa emoción del día en el que la capital japonesa fue elegida como sede olímpica para 2020, el camino hacia los Juegos de Tokio, marcado desde hace un año por la pandemia del COVID-19, ha estado sembrado de obstáculos. 

Los últimos han sido dos recientes escándalos sexistas y la prohibición de espectadores procedentes del extranjero, oficializada este sábado.

Esta es una selección hecha por AFP de los episodios más significativos de los Juegos de Tokio, programados del 23 de julio al 8 de agosto de este año:

2013: lágrimas de alegría

El 8 de septiembre de 2013, Tokio recibió el encargo de ser la sede de los Juegos Olímpicos de 2020. El país lo celebró y presentadores de televisión llegaron a llorar de emoción. Muchos habían temido que el accidente nuclear de Fukushima, fruto del gigantesco sismo y tsunami de 2011, arruinara el proyecto olímpico. El gobierno apostó entonces por el éxito de lo que llamó "los Juegos de la reconstrucción".

2015: salida en falso

En julio de 2015, el primer ministro Shinzo Abe ordenó una revisión completa del proyecto del nuevo estadio olímpico, tras las críticas por su elevado coste (2.400 millones de dólares). Los planes de la arquitecta iraquí-británica Zaha Hadid se cancelaron y la obra recayó en el diseño del japonés Kengo Kuma.

Otro contratiempo llegó en septiembre de 2015: el Comité de Organización debió renunciar al primer logotipo de los Juegos ya que se parecía mucho al de un teatro de Lieja (Bélgica), cuyo creador había recurrido a la justicia.

2019: sospechas y dimisiones

El 19 de marzo de 2019, el presidente del Comité Olímpico Japonés, Tsunekazu Takeda, que tenía 71 años, anunció su dimisión, oficialmente debido a su edad. Pero estaba bajo presión desde la revelación en enero de ese año de la acusación judicial en Francia como sospechoso de sobornar a miembros del Comité Olímpico Internacional (COI) en 2013 en apoyo de la candidatura de Tokio.

El mes siguiente llegó otra dimisión, la del ministro responsable de los Juegos Olímpicos, Yoshitaka Sakurada, que había cometido varios errores en sus seis meses en el cargo.

A mediados de 2019, las altas temperaturas y una humedad extrema en Tokio fueron un suplicio para los atletas durante las pruebas-test para los Juegos Olímpicos. A principios de octubre, el COI decidió trasladar el maratón olímpico a Sapporo, a 800 kilómetros al norte de la capital nipona.

2020: aplazamiento y sobrecoste

El 24 de marzo de 2020, en plena expansión de la pandemia de coronavirus, el COI anunció el aplazamiento de los Juegos Olímpicos a 2021. Un retraso de un año que fue histórico, ya que desde la creación del evento en 1896 los Juegos nunca se habían aplazado fuera de las Guerras Mundiales.

Los Juegos de Tokio serán "testimonio de la derrota del virus", confió Shinzo Abe. Pese a su aplazamiento, el evento conserva la denominación "Tokio-2020". Se fijan las nuevas fechas, del 23 de julio al 8 de agosto de 2021 para los Juegos Olímpicos y del 24 de agosto al 5 septiembre para los Paralímpicos.

"Con o sin covid": el vicepresidente del COI, John Coates, aseguró en septiembre a la AFP que el evento tendrá lugar en cualquier caso.

Shinzo Abe dimitió por motivos de salud y el nuevo primer ministro, Yoshihide Suga, declaró también en septiembre que Japón seguía "decidido" a acoger los Juegos en 2021.

En noviembre, el presidente del COI, Thomas Bach, visitó Tokio y dijo tener "mucha confianza" respecto a la presencia de espectadores en las gradas olímpicas. El COI animará a la vacunación del mayor número posible de participantes, pero las vacunas no serán obligatorias, añadió.

El sobrecoste del aplazamiento y de las medidas anti-covid hacen dispararse la factura de Tokio-2020 (2.790 millones de dólares suplementarios).

En diciembre se presenta el nuevo presupuesto total y representa el equivalente a más de 15.000 millones de dólares, un récord de los Juegos Olímpicos de verano.

Enero 2021: nuevas dudas

Ante los números récord de infecciones por el nuevo coronavirus en Japón, el gobierno del país decreta el estado de emergencia en once departamentos del país, entre ellos Tokio y su gran periferia, a medio año de los Juegos Olímpicos.

El gobierno y los organizadores insisten en que el evento sigue adelante. Pero los sondeos más recientes muestran que un 80% de los japoneses desea que el evento sea aplazado o directamente cancelado.

Thomas Bach insiste en que los Juegos se disputarán en las fechas previstas y que "no hay un plan B".

Febrero 2021: Escándalo sexista

Yoshiro Mori, presidente del comité de organización, provocó un escándalo en Japón y en el extranjero a principios de febrero al declarar que las mujeres tienen problemas para hablar de manera concisa en las reuniones, lo que consideraba molesto.

Tras unas disculpas torpes, el antiguo primer ministro de 83 años dimitió, no sin antes intentar en vano colocar en su lugar a alguien próximo a él, de mayor edad incluso (84), el antiguo patrón del fútbol nipón, Saburo Kawabuchi.

Sería finalmente la ministra encargada de los Juegos Olímpicos, Seiko Hashimoto, la que dimitió del ejecutivo japonés para tomar las riendas del comité organizador.

Marzo de 2021: "Olympig" y prohibición de publico extranjero

El 18 de marzo, un tabloide japonés revela que el director artístico de Tokio-2020, Hiroshi Sasaki, había sugerido un año antes disfrazar como un cerdo, en la ceremonia de apertura de los Juegos, a la comediante y estrella japonesa de las redes sociales Naomi Watanabe, dejando entrever un presunto sobrepeso.

La idea de Sasaki era hacer un juego de palabras con "Olympic" y "Olympig" (pig es cerdo en inglés). Sasaki presenta sus excusas y dimite.

El 20 de marzo, al término de una reunión en línea entre todas las partes relacionadas con los Juegos, la prohibición de espectadores procedentes del extranjeros es aprobada, frente a una pandemia que se eterniza.