El Comité Olímpico ruso se mostró determinado este martes a que Rusia participe en los Juegos Olímpicos de Tokio-2020, confirmando que la exclusión del país de las grandes competiciones deportivas por haber falsificado datos antidopaje será impugnada.

"El Comité Olímpico de Rusia (COR) es un miembro de derecho y a todos los efectos del movimiento olímpico, por ello tenemos todas las razones para considerar que vamos a formar un equipo para Tokio, y haremos todo para que el equipo participe bajo la bandera tricolor rusa", afirmó Stanislav Pozdniakov, presidente del COR, al término de una reunión. 

Además, confirmó que el COR, como miembro fundador de la agencia antidopaje Rusada, aprobará este martes la decisión del 19 de diciembre de su consejo de vigilancia de no aceptar las sanciones pronunciadas por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

Luego de una reunión de su asamblea general este martes, la Rusada confirmó de manera formal que pediría a su director general, Yuri Ganus, que notificase el 27 de diciembre a la AMA que Rusia impugnará las sanciones.

Sin embargo, Yuri Ganus mantiene una posición opuesta a la del gobierno y del resto de la dirección de la Rusada, juzgando a las autoridades rusas culpables del escándalo de dopaje. Ganus se pronunció contra cualquier tipo de protesta por las sanciones.

El 9 de diciembre, la AMA prohibió a Rusia participar durante cuatro años en los principales eventos deportivos, especialmente los Juegos Olímpicos de 2020 y 2022, y el Mundial de fútbol de 2022.

Enésimo capítulo.

Formalmente, una vez que la agencia antidopaje rusa haya notificado a la AMA que recurre esas sanciones, será el turno del Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), que se pronunciará en última instancia.

Las sanciones establecen que sólo los deportistas rusos que superen los filtros podrán participar en las competiciones, pero bajo bandera neutra y sin que suene el himno ruso. El Comité Olímpico ruso lo considera inaceptable, mientras que el gobierno denunció una "histeria" rusófoba.

La AMA impuso esas duras sanciones al estimar que Rusia es culpable de haber "manipulado" los datos del laboratorio antidopaje de Moscú que le fueron transmitidos a comienzos de 2019.

Se trata pues del enésimo capítulo de un escándalo que estalló con la revelación en 2015 de un sistema de dopaje institucional practicado en Rusia desde 2011, en el que estaban implicados altos funcionarios, agentes secretos, y tráfico de muestras de orina.