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El Mundial de Doha (27 de septiembre al 6 de octubre) supone una nueva oportunidad para que el atletismo latinoamericano intente demostrar sus progresos, con la misión de elevar su techo histórico de diez medallas en una misma edición, hasta ahora un límite infranqueable para la región.

El récord de preseas latinoamericanas se remonta a 1999, a Sevilla, escenario de esa conquista de diez medallas, pero en otras tres ocasiones se han conseguido nueve; en Atenas-1997, Edmonton-2001 y Berlín-2009.

México brinda el primer oro

En el primer Mundial, en Helsinki en 1983, el balance fue de tres medallas, pero sólo una fue de oro, la del mexicano Ernesto Canto en los 20 kilómetros marcha, en la disciplina que más alegrías ha dado al país.

En Roma-1987 y Tokio-1991 el balance fue de tres metales en cada cita, pero ninguno de ellos de oro, y hubo que esperar a Stuttgart-1993 para volver a ver un oro latinoamericano, con dos medallas doradas para Cuba, Javier Sotomayor y Ioamnet Quintero, ambos en salto de altura.

La isla caribeña repitió con dos títulos en Gotemburgo-1995, el de Sotomayor y el de un joven Iván Pedroso en el salto largo.

Atenas-1997 marcó una importante progresión, con un total de nueve medallas, entre ellas el segundo oro de la historia de México, para Daniel García en los 20 kilómetros marcha y un récord para Cuba con cuatro títulos.

Fiesta sevillana

Las buenas sensaciones continuaron en Sevilla-1999, cuando se lograron diez medallas, con Cuba de nuevo en cabeza, esta vez con dos oros (Pedroso en salto largo y Daimí Pernía en 400 metros vallas).

Esta edición permitió además la entrada en el medallero de un país latinoamericano fuera del trío habitual Cuba-México-Brasil, que fue Ecuador, con una plata para un prometedor Jefferson Pérez en los 20 kilómetros marcha.

En Edmonton-2001, la novedad fue la República Dominicana, que logró un oro con Félix Sánchez en los 400 metros vallas. Pedroso consiguió su cuarto y último oro mundial.

"Saltar es mi vida. Haber ganado tantos títulos para Cuba es algo que me hace sentir muy orgulloso", dijo tiempo después Pedroso, que fue también oro olímpico en Sídney-2000.

El año 2003 llevó el Mundial a París y el balance bajó, con seis preseas y ningún país consiguiendo más de un oro.

México logró el que hasta ahora es su último título mundial, el de Ana Guevara en los 400 metros, mientras que Félix Sánchez revalidó su título de 400 metros vallas y el ecuatoriano Pérez ganó el primero de sus tres oros consecutivos, antes de los de 2005 y 2007.

Nuevos países medallistas

En Helsinki-2005, Cuba mejoró con seis metales (dos oros), mientras que Osaka-2007 supuso la despedida triunfal de Pérez de los Mundiales y la primera medalla para Panamá, con el oro de Irving Saladino en salto largo.

Berlín-2009 permitió a Cuba igualar su récord de medallas (6), aunque sólo una fue de oro, y Puerto Rico se estrenó en el palmarés con la plata de Javier Culson en 400 metros vallas.

Daegu-2011 sirvió a Colombia para estrenarse en el palmarés, con dos bronces, los de Luis Fernando López (20 km marcha) y Caterine Ibargüen (triple salto). El de López se convirtió tiempo después en oro por la descalificación por dopaje de los hombres que le precedieron. 

Brasil, con Fabiana Murer en garrocha, logró el único oro de las ocho medallas latinoamericanas.

En Moscú-2013 hubo seis medallas latinoamericanas, pero sólo un oro, el de Ibargüen en triple salto.

La cuenta bajó a cinco medallas para la región en Pekín-2015, pero se elevó la cuenta de oros a tres, con otro para Ibargüen y dos cubanos, para Yarisley Silva en salto con garrocha y Denia Caballero en lanzamiento de disco.

En Londres-2017 fueron siete las medallas, dos para un país que nunca había subido al podio en el evento, Venezuela, que ganó un bronce (Robeilys Peinado en salto con garrocha) y, sobre todo, el oro con Yulimar Rojas en el triple salto. 

El otro título latinoamericano en la capital británica hace dos años lo firmó en 20 km marcha el colombiano Éider Arévalo, baja por lesión en Doha-2019.