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Con el corazón todavía sin recomponer por la pérdida de Kobe Bryant, los jugadores y aficionados de Los Angeles Lakers rindieron tributo a su ídolo en un emocionante festejo del título de la NBA que, dejaron claro, también le pertenece.

El recuerdo de Kobe atravesó la noche del domingo todo Estados Unidos, desde la cancha de Disney World en Orlando (sureste), donde los Lakers derrotaron a los Miami Heat en las Finales, hasta las calles repletas de seguidores del centro de Los Ángeles (oeste).

Hacía una década, desde el último de los cinco títulos de Kobe en 2010, que los Lakers ansiaban este anillo que les iguala ahora con los Boston Celtics como la franquicia más ganadora de la historia y en el que su exestrella ha tenido un papel protagonista, y no solo como inspiración.

"Quiero darle mucho crédito a Kobe Bryant. Es una pena que no esté para ver el resultado del trabajo que él también hizo", dijo el lunes Magic Johnson, legendario exjugador y ejecutivo de los Lakers.

"Kobe estaba trabajando detrás de escena con Jeanie (Buss, propietaria) y con Rob (Pelinka) y ayudando a reclutar a LeBron James también", afirmó.

"Ojalá Kobe y Gigi estuvieran aquí para ver esto", escribió la viuda del ex jugador, Vanessa Bryant, en un mensaje de felicitación en Instagram.

"La voz de Kobe".

Desde la sede "burbuja" de Disney World, donde los Lakers salieron victoriosos de tres intensos meses de competición en aislamiento, Rob Pelinka resumió el sentir de toda la organización: "Kobe y Gianna han guiado a este equipo todo el año".

Pelinka era una de las personas más cercanas a Kobe, de quien fue agente durante la mayor parte de sus dos décadas de carrera en los Lakers.

"La voz de Kobe está siempre en mi cabeza, siempre. Cada día, cada minuto... Ganar este campeonato no retira el dolor de la pérdida, pero hace que podamos sumar a su legado", afirmó el ejecutivo, que asegura que el carácter ganador del exjugador, la famosa "Mentalidad Mamba", fue clave para superar los momentos más difíciles en Disney World.

"Había veces en mi habitación de hotel -- cuando estás en una burbuja durante 100 días, es difícil -- que oía su voz en medio de la noche: 'Mantén el rumbo'. Termina la tarea" recordó.

Pelinka, quien se incorporó a los Lakers en 2017 tras la retirada de Kobe, fue clave en los fichajes de LeBron James y Anthony Davis, las estrellas que han reconducido a un equipo mítico que vivía los peores tiempos de su historia, con seis temporadas seguidas sin clasificar a playoffs.

Tras el fallecimiento de Kobe, Gianna y otras siete personas en un accidente de helicóptero en enero, LeBron y Davis se comprometieron a mantener el legado ganador de Bryant y devolver a la cima a los Lakers.

"Kobe, sé que está mirando hacia abajo con mucho orgullo (...) Le echamos de menos, y esto es definitivamente para él", dijo Davis, recién llegado al equipo pero a quien Kobe apadrinó cuando coincidieron en la selección estadounidense que ganó el oro en los Juegos Olímpicos de 2012.

"Cerrar el círculo".

Con su primer campeonato NBA en la mano, Davis recordó cómo Kobe se volcó en apoyar a este equipo antes de la tragedia.

"Venía al partido y nos decía: 'Este es vuestro año. Este es su año. Salgan y tómenlo", dijo Davis. "Tenía mucha confianza en nuestro equipo y en nuestra organización para ganar este año".

Kobe fue una presencia constante en el vestuario Laker en Disney World. Los jugadores gritaban "1-2-3-Mamba" al juntarse antes de los partidos, portaron el uniforme especial "Mamba Edition" que Kobe diseñó, sus números 8 y 24 en las zapatillas e hicieron propio su lema: "Deja un legado".

El propio Davis gritó el nombre de Kobe cuando logró el triple de la victoria en un juego ante los Denver Nuggets, el llamado "Tiro Mamba".

El veterano Rajon Rondo, quien tuvo un papel clave en las Finales, dijo que fue "un honor" competir contra Kobe cuando era jugador de Boston, donde ganó un anillo en 2008.

"Ganar para Kobe ha estado en mi mente por un tiempo", dijo Rondo. "Y para cerrar el círculo, ganar en su honor, en el de su hija, la increíble temporada que hemos tenido (...) Sé que definitivamente él nos está mirando sonriendo".

En los alrededores del Staples Center, la cancha de los Lakers en Los Ángeles, miles de aficionados obviaron los llamados a celebrar en sus viviendas por la pandemia de coronavirus y tomaron las calles con gritos de "Kobe, Kobe" y camisetas de su ídolo.