Última Hora

Este miércoles inició la Cuaresma, periodo en que muchos fieles católicos acostumbran eliminar las carnes rojas de su dieta, al menos por algunos días.

Ante un posible aumento en el consumo de alimentos que vienen del mar, el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) recomienda adquirir los productos pesqueros en comercios autorizados por la institución y no comprar los de dudosa procedencia ni los que se comercializan en la vía pública.

 ¿Cómo se escogen?
 
Pescado fresco y entero: las autoridades recomiendan elegir pescados cuyos ojos ocupen toda la cavidad orbitaria y luzcan transparentes, firmes, brillantes, salientes y de pupila oscura.

Branquias o agallas: deben verse de color rosado a rojo intenso, húmedas y brillantes, con apariencia homogénea y con olor suave a mar.
 
Escamas: tienen que estar adheridas a la piel, que no se desprendan fácilmente, con brillo metálico.

Olor: debe ser fresco y sin olor a amoníaco.
 
Pescado seco: debe presentar color entre blanco y amarillo, sin manchas rojas y su olor debe ser característico y no aromatizado.
 
Moluscos: su carne debe ser firme, estar bien adherida a los huesos y su olor agradable.

Calamares y pulpos frescos: deben tener una consistencia firme, además de una apariencia húmeda y brillante; la carne sin cáscara debe ser traslúcida, blanca o gris claro en toda la superficie y tener un olor fresco.
 
Crustáceos: deben verse frescos, como langostas, camarones, cangrejos y langostinos, deben presentar un color gris o ceniciento rojizo al ser extraído del agua.

Productos pesqueros enlatados: no deben presentar abultamientos, abolladuras, ni verse sucios. Deseche aquellos que presenten rastros de óxido. Al destaparlos no debe desprender gases, ni olores extraños.
 
Senasa recomienda, inmediatamente después de su compra, colocar los productos frescos en el refrigerador o congelador. Además, evitar volver a congelarlos, lo mejor es prepararlos y consumirlos lo antes posible.