Por Mariana Valladares 16 de octubre de 2026, 14:47 PM

Jennifer Brenes Obando, médica veterinaria de 30 años y propietaria de la clínica Alma Vet, en Guadalupe de Cartago, intenta retomar su vida después de la violenta agresión que sufrió a martillazos dentro de su propio establecimiento.

Los hechos ocurrieron el pasado 2 de setiembre. Más de un mes después del ataque, la profesional asegura que se encuentra tranquila y respaldada por su familia, sus colegas y el Colegio de Médicos Veterinarios. 

Sin embargo, reconoce que mantiene una preocupación ante la posibilidad de que el sospechoso quede en libertad.

​“Obviamente, sí está el miedo de que si esta persona llega a salir, ¿qué va a hacer? Yo espero que las leyes de Costa Rica funcionen bien y esta persona no salga, pero por ahorita te digo que estoy muy tranquila y estoy bastante respaldada”, manifestó Brenes en una entrevista con Teletica.

El recuerdo que más la marcó

Al recordar la agresión, Brenes identificó un momento que permanece especialmente presente en su memoria: cuando estaba sentada y vio al hombre acercarse hacia ella.

​“Lo más traumático que tengo es verle la cara cuando yo estaba sentada, verle la cara que venía hacia mí, porque era una cara diferente, como alguien que quería hacer daño definitivamente. Cierro los ojos y puedo perfectamente verle la cara, ver eso”, relató.

La profesional aseguró que nunca perdió el conocimiento y que recuerda lo ocurrido. No obstante, explicó que el tratamiento psicológico y psiquiátrico le ha ayudado a procesar la experiencia.

​“Con el tratamiento psicológico y psiquiátrico que he tenido, no me afecta y realmente esa persona no es como algo importante en mi vida”, afirmó.

Pese a la tranquilidad que dice sentir actualmente, la posibilidad de volver a encontrarse con el sospechoso es una preocupación que la atormenta.

Consultada sobre qué haría si el hombre queda en libertad, respondió: “Sí, definitivamente, hay que ponerme medidas o, si es necesario, irme de la zona, lo haré, porque yo no quiero que esta persona sepa nada de mí”.

El apoyo que recibió para mantener abierta su veterinaria

La recuperación de Brenes también implicó resolver cómo mantener en funcionamiento Alma Vet mientras ella permanecía fuera de sus labores.

La veterinaria explicó que estuvo hospitalizada durante un poco más de 24 horas y que, posteriormente, necesitó tiempo para recuperarse. Durante ese periodo, varios colegas se acercaron para ayudarla, tanto con aportes económicos como con trabajo dentro del establecimiento.

​“Estoy tan agradecida con muchos colegas que se acercaron a mí a ayudarme, ya sea económicamente o a trabajar de gratis en la veterinaria, mientras yo lograba resolver un montón de cosas”, comentó.

Durante las primeras dos semanas, otros profesionales colaboraron sin cobrar por sus servicios. En las dos semanas siguientes, Brenes consiguió recursos para contratar veterinarios que atendieran a los pacientes y permitieran que el negocio continuara operando.

El Colegio de Médicos Veterinarios también le brindó respaldo económico y legal. Según relató, la institución le asignó un abogado penalista para dar seguimiento al caso y mantuvo contacto constante con ella y su familia.

“Me he sentido bastante apoyada por el colegio, incluso por todos los colegios veterinarios de Costa Rica”, expresó.

Regresó a trabajar y contrató a otra veterinaria

Alma Vet tiene apenas dos meses y medio de haber abierto. Pese a las dificultades, Brenes logró regresar a sus labores y retomar la atención de sus pacientes.

La demanda de servicios incluso la llevó a contratar a otra médica veterinaria para atender a los clientes.

​“Y ahorita ya yo regresé, por dicha, tuve que contratar a otra doctora porque hay demasiados clientes, por dicha. Y pues sí, incluso podría decir que estamos mejor de cómo iniciamos”, señaló.

Mientras continúa con su recuperación y el proceso judicial sigue su curso, Brenes procura concentrarse en su trabajo y en el respaldo que ha recibido.

El caso se investiga como una presunta tentativa de homicidio. El sospechoso, de apellido Sosa, fue detenido después de la agresión y, según información del Poder Judicial, se ordenó su internamiento en el Centro de Atención de Personas con Enfermedad Mental en Conflicto con la Ley (Capemcol) para realizar valoraciones psiquiátricas.

YouTubeTeleticacom