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El desequilibrio en las fuerzas de frenado sigue siendo la principal causa de rechazo de los vehículos pesados que acuden a la Revisión Técnica Vehicular. 

En el 2020, este defecto se ubicó en primer lugar de incidencia de nueve tipos de vehículos. A continuación, se indica la cantidad de detecciones en cada categoría: 

  • Carga liviana: 20.636
  • Carga pesada: 4.974 
  • Transporte de estudiantes: 708
  • Cabezales: 3.338
  • Buses de ruta: 453
  • Remolques y semirremolques: 2.073
  • Cisternas de sustancias peligrosas: 336
  • Vehículos no cisternas de sustancias peligrosas: 896
  • Servicios especiales: 437

"La tercera causa de rechazo, en general, y la primera en vehículos pesados tiene que ver con los frenos, pero tiene que ver más con el desequilibrio que con la eficacia; es decir, este defecto no está relacionado con que el vehículo no frene del todo, sino que tiene su razón en que una llanta frena más que la otra, una llanta del mismo eje tiene más fuerza al frenar que la otra", explicó Jennifer Hidalgo, vocera de Riteve.

"Esto hace que el vehículo tienda a derrapar, a salirse de carretera o inclusive a volcarse", agregó.

Declaraciones de Jennifer Hidalgo, vocera de Rireve: 

Si se toman en cuenta todos los tipos de vehículos, el desequilibrio en las fuerzas de frenado entre las ruedas de un mismo eje (superior al 35%) se detectó 82.058 veces durante el 2020.

Riteve alerta a los conductores, ya que este defecto es difícil de percibir en la conducción diaria. Solo es posible detectarlo en una situación de emergencia, cuando el chofer requiere que el vehículo responda rápidamente. Por lo general, los conductores sienten que "pierden el control". 

"Cada vez que se detecta un defecto relacionado con frenos, cuando se vuelve a reinspección, se verifica no solo ese defecto específico, sino todo aquello relacionado al sistema de frenos para garantizar que, una vez que se da la aprobación, es porque el vehículo cumple con las condiciones básicas para transitar de forma segura", dijo Hidalgo. 

En el caso de vehículos pesados, los expertos recomiendan un mantenimiento preventivo cada dos o tres meses. En el caso de empresas de transporte, también se sugiere una revisión luego de realizar cierto número de viajes extensos.