Vecinos bloquean acceso a rotonda del Bicentenario por constantes cortes de agua
Los manifestantes habilitan un carril en sentido hacia San José cada cinco minutos, lo que ocasiona importantes presas en el lugar.
Vecinos de distintas comunidades de Goicoechea bloquearon la mañana de este jueves uno de los acceso a la rotonda del Bicentenario, por los constantes cortes de agua de esta semana.
El cierre se mantiene desde hace poco más de una hora, según pudo constatar un equipo de Telenoticias en el sitio. Se espera que el trunque se mantenga por el resto de la mañana.
Valga recalcar que los protestantes habilitan el tránsito por uno de los carriles en dirección a San José cada cinco minutos y que esta situación es vigilada por oficiales de la Fuerza Pública.
No obstante, este medio logró observar algunas exacerbaciones de parte de conductores. En uno de ellos debió intervenir un policía, mientras que en el otro, el chofer aseguró que necesitaba pasar ya que su pareja iba a dar luz.
Motivos de enojo
Los manifestantes alegan que tienen cuatro días consecutivos con acceso prácticamente nulo al recurso hídrico.
Pero además, afirman que cuando el servicio les es restablecido, el líquido vital llega sucio y por escasos minutos.
Agregaron que cuando el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AYA) envía cisternas con agua potable, lo hace sin la debida coordinación, como por ejemplo a las 2:00 p.m. debajo de aguaceros o a las 11:00 p.m.
"Desde el lunes estamos sin agua sin previo aviso. Y después, nos dicen que viene a una hora, que viene a otra, y en ningún momento ha llegado. Nos mandan los cisternas a la hora que se les ocurre. Ayer llegó a las 2:00 p.m. en medio del aguacero, con la gente tirada en la calle recogiendo agua. Y en barrio Minerva y barrio Fátima, a las 11:00 p.m. andaban recogiendo agua. Una señora ahora aquí trajo los recibos y lo que pasa es que, después de que se va el agua, en los servicios lo que nos cobran es el aire. Y no se puede", explicó Rodolfo Salazar.
Por su parte, Elizabeth Salas manifestó: "Es insostenible. Acueductos y Alcantarillados a nosotros nos ha ofrecido muchas cosas, nos han dicho cosas de palabra, pero aquí nos tienen cuatro días sin agua. Nos han puesto el agua cinco minutos, diez minutos, y el agua hasta sucia viene. Es increíble como han hecho que nosotros tengamos que llegar hasta esto, para ver si acaso logramos algo. Hay personas enfermas, hay personas que definitivamente necesitan el agua porque el agua es vida, es salud. En Guadalupe estamos con un brotes muy grandes de hepatitis, de vómito y diarrea, y con Acueductos no hay forma".
Esta vecina incluso aseguró que ante esta problemática, los afectados se vieron en la necesidad de interponer un recurso de amparo ante la Sala Constitucional.
"Estamos cansadísimos. Es una barbaridad, porque a parte de que los recibos llegan altísimos, tenemos que pasar más sin agua que con agua. Avisan que nos van a quitar el agua dos horas después de que nos la quitaron. Mandan el cisterna a las 6 o 7 de la noche. Es un atropello, no podemos más. Que nos den una respuesta. Gracias a Dios tenemos dos tanques grandes y sí, con agua de lluvia. Rejuntamos de una canoa", expuso Hazel Araya.
Cobros aumentan
Laura Garbanzo fue más allá y expuso que en su caso, en el último mes, el recibo le llegó a más del doble de lo normal, pese a que ha sufrido reiterados cortes del servicio.
"Yo tengo a mi mamá adulta mayor, a la cual tengo que bañar día a día. He comprado el agua, pero para tomar. Lo que se recoge no da para el hogar. Y voy a denunciar a Acueductos porque, tras de cuernos, palos: pese a que hemos estado sin agua varios días todos los meses, me llegó el recibo altísimo, donde estamos las personas, donde se hace lo mismo a diario en un hogar", señaló.
Esta vecina mostró como los cobres que le hizo el Instituto pasaron de ¢14.800 a ¢37.000 de un mes a otro.
Sobre esta y las demás denuncias planteadas por los manifestantes, este medio mantiene en curso una consulta ante la oficina de prensa de Acueductos y Alcantarillados.

