Por Natalia Suárez 15 de diciembre de 2014, 4:44 AM

El abandono de su esposo y un severo cáncer gástrico empezaron hace meses a robarle la sonrisa a Katherine, ella y sus dos niños buscaron refugio en su mamá y su hermano y pesé a que ellos los rodearon de amor, la mala situación económica no les permitía tener una vivienda cómoda, muchas veces ni siquiera le permitía a Katherine tener los pasajes para ir a la quimioterapia.

El anhelo de Katherine siempre fue una casa en un lugar seguro para sus hijos.

Justamente, faltando dos semanas para presentar el caso de Sueño de Navidad, la salud de Katherine empezó a deteriorarse aceleradamente.

Se hizo lo posible por hacer su anhelo realidad y el lunes 1 de diciembre, el día que presentamos por televisión su caso, la llevamos a Grecia, a la que sería su nueva casa.

La Cruz Roja ayudó a trasladarla y pese a su grave estado de salud le fue entregada la casa de sus niños.

Aunque no sabemos si podía escucharnos y ser consciente de su sueño hecho realidad, igual recorrió en camilla cada espacio y finalmente se instaló en su cuarto.

El lote se adquirió gracias a la donación de todos los costarricenses, el Banco Hipotecario de la Vivienda colaboró con un bono, la Fundación Monge se encargó de darles todo el menaje y Walmart, a través de Palí, les facilitó víveres ahora y durante cuatro meses.

Los niños conocieron la casa y su mamá y su tío encontraron un lugar seguro en Grecia. Y aunque el regalo de navidad los hizo felices, una parte de su corazón estaba desecha.

Al día siguiente de la entrega, el martes 2 de diciembre, según nos contó doña Zeneida, Katherine amaneció lúcida y fue consciente de que estaba finalmente en su casa propia.

Por la tarde, a eso de las 3 p. m., Katherine se despidió de este mundo. Eso sí, dejando a sus hijos en una casa digna, ellos quedaron bajo la tutela de su abuela y de si tío, Bryan, quien por cierto ya encontró trabajo en Grecia.