UCR cuestiona plan del ICE para demoler histórico edificio Jorge Manuel Dengo
La Facultad de Ingeniería señala que no existe, hasta ahora, una justificación técnica o económica para derribar la estructura.
La Facultad de Ingeniería de la Universidad de Costa Rica (UCR) se pronunció sobre el actual plan que tiene el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) de demoler el histórico edificio Jorge Manuel Dengo, ubicado en Sabana Norte, para construir una nueva estructura en el mismo lugar.
El pasado 27 de agosto, el Consejo Directivo del ICE anunció que acordó la construcción de un nuevo edificio y, entre los argumentos para justificar la demolición, se encuentran informes técnicos que señalarían que el inmueble no cumple con los objetivos de desempeño estructural establecidos en el Código Sísmico de Costa Rica vigente.
Sin embargo, la UCR señala que dichos estudios no han sido divulgados públicamente, por lo que, según la institución, el gremio de ingenieras e ingenieros desconoce con precisión cuáles son las deficiencias identificadas, así como los criterios técnicos para determinar el desempeño actual de la estructura.
Tras consultar al Departamento de Ingeniería Estructural de la Escuela de Ingeniería Civil de la UCR, sus especialistas consideraron que, cuando fue construido el edificio, tanto la normativa sísmica como el diseño sismorresistente se encontraban menos desarrollados que en la actualidad. No obstante, advierte que esto no significa necesariamente que la estructura haya perdido su funcionalidad.
“Quienes conforman este departamento consideran que es perfectamente normal y esperable que el desempeño estimado para una estructura diseñada y construida hace casi 60 años, cuando tanto la normativa como el conocimiento en general sobre diseño sismorresistente se encontraban mucho menos desarrollados que hoy, no cumpla con la totalidad de los requisitos de un código de diseño moderno.
"No obstante, esto no implica su pérdida de funcionalidad”, expresaron desde Ingeniería de la UCR.
Teletica.com hizo la consulta al departamento de prensa del ICE sobre el punto de vista planteado por la institución académica. Sin embargo, al cierre de esta nota no se obtuvo respuesta alguna.
Uno de los principales argumentos planteados por la UCR es el comportamiento que ha tenido el edificio a lo largo de su vida útil.
Según la institución, el Jorge Manuel Dengo ha respondido satisfactoriamente ante eventos sísmicos como los terremotos de Piedras Negras (1990), Limón (1991), Cinchona (2009) y Sámara (2012).
El inmueble también posee un importante valor histórico. Durante muchos años fue el edificio más alto de Costa Rica y se convirtió en un referente de la ingeniería estructural costarricense, además de representar a una de las instituciones emblemáticas del desarrollo de la ingeniería nacional.
La Facultad de Ingeniería aclaró que no pone en duda que estudios realizados anteriormente hayan identificado daños en la estructura ni minimiza la necesidad de atenderlos oportunamente. Sin embargo, insiste en que, con la información disponible públicamente, no existe una razón técnica o económica que demuestre que una readecuación o un reforzamiento estructural sean inviables.
“No ponemos en duda que los estudios realizados en el pasado hayan podido identificar daños en el edificio, ni minimizamos la necesidad de atenderlos sin demora, pero es nuestro deber hacer énfasis en que no existe una razón técnica ni económica públicamente disponible que imposibilite una readecuación o reforzamiento estructural”, destacaron.
La universidad recuerda que existen antecedentes de reforzamiento y readecuación de edificios históricos, tanto en Costa Rica como en otros países, cuando el valor patrimonial de una edificación justifica conservarla.
Ante este escenario, la UCR hace un llamado a desarrollar una discusión abierta y franca sobre el futuro del edificio Jorge Manuel Dengo y a que los estudios técnicos que sustentan una eventual demolición sean conocidos y analizados públicamente por especialistas.
La idea es establecer si técnicamente es posible reforzarlo, cuánto costaría hacerlo y si su valor histórico justifica conservarlo antes de tomar la decisión de demolerlo por completo.

