Tras cuatro meses de trabajos, ¿cómo avanza la restauración del templo de Orosi?
Las obras enfrentan desafíos por la mezcla de materiales constructivos acumulados durante más de dos siglos.
La restauración del templo colonial de Orosi avanza con trabajos estructurales, sustitución de materiales dañados y recuperación de elementos históricos.
La obra inició el 26 de enero y busca preservar una de las construcciones patrimoniales más antiguas de Costa Rica, con una inversión estimada en ¢900 millones.
Desde hace casi cuatro meses, equipos especializados trabajan en la intervención integral del templo de Orosi, una estructura cuya construcción concluyó en 1766 y que supera los 260 años de historia (ver video adjunto en la portada).
Las labores incluyen la restauración del techo, la recuperación de columnas afectadas por comején y la reparación de muros con distintos sistemas constructivos. Entre ellos aparecen adobe, bareque, calicanto, ladrillo y concreto.
Según explicó Andrés Huertas, arquitecto encargado del proyecto, uno de los principales retos corresponde a la incompatibilidad entre materiales incorporados durante distintas intervenciones históricas.
“El terremoto de 1951 dañó sustancialmente la estructura y obligó a realizar intervenciones mayores para mantener la iglesia en pie”, indicó Huertas.
El especialista señaló que algunos repellos hechos con cemento impiden que las paredes originales respiren. Esta situación provoca abombamientos y deterioro interno.
Los trabajos también permitieron identificar mezclas de materiales en una misma pared. Algunas presentan adobe, ladrillo y concreto en diferentes secciones.
Otro hallazgo durante la restauración fue un fósil descubierto en la estructura. El elemento llamó la atención del equipo técnico.
Además, los encargados utilizan técnicas tradicionales para reproducir materiales originales. La preparación del adobe incorpora ingredientes usados históricamente, incluida boñiga de vaca.
El padre Jorge Eddy, párroco de la comunidad, informó que la obra alcanza un avance aproximado del 15%.
La campaña de recaudación inició hace tres años. Hasta ahora sumó cerca de ¢240 millones gracias al aporte de empresas y donantes.
“El reto sigue siendo enorme. Estamos tratando de salvar esta joya patrimonial”, afirmó el sacerdote.
Las autoridades eclesiásticas mantienen abierta la recolección de fondos para completar el proyecto.
Las personas interesadas pueden colaborar mediante SINPE Móvil al número 8750-2521, a nombre de Temporalidades de la Diócesis de Cartago.
La restauración también contempla futuras intervenciones en altares, pinturas y otros elementos artísticos del templo.

